Un espacio para difundir visiones novedosas sobre los acontecimientos más importantes de la historia nacional y mundial, a la luz de nuevas investigaciones e interpretaciones seriamente documentadas, con un amplio sentido crítico.
Ningún otro acontecimiento ha tenido un
efecto tan decisivo en el mudo moderno como la Revolución Rusa de 1917, puesto
que dio comienzo a una nueva era en la historia de Rusia: transformó a un país
subdesarrollado en una superpotencia industrial y militar y alteró
fundamentalmente el modelo de relaciones internacionales. Sobre todo, inauguró
la era de las revoluciones modernas. Al demostrar que los marxistas podían
conquistar el poder y establecer su dictadura del proletariado socialista, los
bolcheviques sirvieron de inspiración a loa revolucionarios de todo el mundo
para emular su victoria. Después de 1917, el mundo nunca más volvería a ser el
mismo. La Revolución Rusa marca un hito en la historia de la humanidad. Es
innegable que el proceso empezado en octubre de 1917 era inédito, pues los
trabajadores organizados al lado del campesinado y soldados, tomaron el poder,
se posesionaron del Estado y de sus instituciones y, por si fuera poco,
lideraron la construcción de una nueva estructura en la vida de las personas:
el Socialismo.
SIGNIFICADO HISTÓRICO
Resulta imposible considerar cualquier
fenómeno político de la Rusia contemporánea sin aludir a su clase intelectual.
Toda tendencia o movimiento de carácter progresista debía enmarcarse en
posturas intelectuales que servirían como elementos de empuje o detención del
mismo. La constatación de una posibilidad efectiva de llevar a cabo la esperada
o temida revolución afectó a todos los integrantes de la intelligentsia rusa;
muchos configuraron años más tarde la vida cultural bajo las nuevas formas
soviéticas impuestas tras 1917. Existieron pensadores y políticos
que hicieron del programa soviético un dogma religioso, y
pretendieron trasplantar las medidas económicas y políticas de esta experiencia
a otras realidades, cayendo en un enfoque mecanicista y dogmático, que
evidenciaron con patética crudeza años más tarde al desintegrarse la Unión
Soviética. En cuatro décadas de proceso revolucionario, la URSS se erigió en la
pionera de los viajes espaciales. Los trabajadores, que durante el zarismo
vivían explotados, pasaron a ser amos de un futuro que planificaron alcanzar.
La historia, sabemos, se hace en larga duración y en siglos de consolidación,
por ello, este proceso pionero no es el único que la humanidad
proyecta. La idea de que un pueblo pobre, trabajador, formado por
campesinos en su mayoría, pudiera hacerse con el poder se difundió por el mundo
y sedujo a muchos. No obstante, el talante dictatorial de Stalin acabaría con
el sueño. Es la primera revolución proletaria que resultó vencedora
y posiblemente el acontecimiento que más ha influido en el devenir del siglo
XX. Además, permitió el surgimiento de una de las dictaduras más brutales y
sangrientas de la historia: El Stalinismo.
Resulta de lo más curioso (por no decir sorprendente) que esta revolución, en contra de las previsiones de Karl Marx, se haya producido en un país atrasado, semifeudal, de predominio rural y con el peso asfixiante de la autocracia zarista sobre un territorio que sólo merced a las inversiones extranjeras, fundamentalmente francesas y británicas, iniciaba un lentísimo despegue a la industrialización. Recordemos tan solo, que Marx había pensado que la revolución socialista habría de darse, al menos, en una de las grandes potencias industriales de aquel tiempo, especialmente en su patria, Alemania, pero también Inglaterra o Francia, aunque posiblemente haya tenido en mente también a EE.UU. Con la Revolución, en la antigua Rusia zarista se destruyó el modelo civilizatorio imperante, al suprimirse la propiedad privada e implantarse el primer estado obrero de la Historia.
La Revolución se expandió por el mundo,
llegando a triunfar en varios países. Ha servido de inspiración a
partidos políticos de izquierda y a gran cantidad de movimientos
revolucionarios en todo el mundo; algunos llegaron al poder como en China, Cuba
y Nicaragua, mientras que otros se quedaron solo en la fase subversiva, como
Sendero Luminoso y el MRTA, en Perú, las FARC y el ELN, en Colombia o el EZLN
en México. En países como España o Chile, el socialismo (entiéndase como Comunismo)
llegó al poder por la vía democrática, pero fue defenestrado por la fuerza de
las armas. En España, Manuel Azaña fue derrocado por Francisco Franco, tras una
sangrienta guerra civil, que se convertiría en el preludio de la II Guerra
Mundial, mientras que en Chile, Augusto Pinochet derrocó al presidente Salvador
Allende, con apoyo de la CIA. Durante la Guerra Fría, la URSS se convirtió en
la superpotencia, que rivalizó con EE.UU. por el control y la
supremacía ideológica en el mundo, extendiendo sus redes por toda Europa
Oriental (Polonia, Rumania, Hungría, Alemania Oriental, Checoslovaquia,
Bulgaria, Albania y Yugoslavia), mientras que fomentó sendas revoluciones en
distintos países de Asia y África, que, una vez triunfantes, se convirtieron en
sus aliados incondicionales, tal como ocurrió en Corea del Norte, Laos,
Camboya, Birmania, Angola, Mozambique o Madagascar y en el caso de América, en
Cuba. Aún hoy, a un siglo de haberse producido, la Revolución Rusa y sus
ideales siguen inspirando a multitud de líderes, la mayoría latinoamericanos,
que, añorando los viejos tiempos, han intentado implantar en sus respectivos
países lo que ellos han llamado El Comunismo del Siglo XXI. Pero las clases populares de todo el planeta tienen hoy motivos para no olvidar el legado de la Revolución Rusa: los masivos desplazamientos de población, producto de las guerras, la desigualdad y lacerantes carencias; la crisis medioambiental, con la amenaza de la extinción de la propia especie humana; el retroceso en los derechos humanos y la marginación de la mujer; la crisis de la democracia en todo el planeta?son situaciones que nos invitan a volver la vista atrás y mirar a aquellas masas populares que, en la Rusia zarista, nos abrieron el camino de la emancipación y la libertad.
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FUENTES
“Atlas de la historia Universal” –
The Times-El Comercio
“Del Domingo Rojo al Sóviet” – José
María Solé Mariño. Cuadernos de Historia 16 Nº 240. La revolución de 1905
“Historia de la humanidad” –
Lumbreras Editores
“Historia de la Revolución Rusa” –
León Trotsky
“Historia del Mundo”
- Josep Pijoan , tomo 5
“Historia
Universal” – Instituto Gallach . Mundo Contemporáneo "La Revolución Rusa" - Diego Jiménez, La Voz de Murcia, 6/11/17
************************** ACTIVIDAD Realiza un juicio crítico sobre la trascendencia de la Revolución Rusa
EL IMPACTO DE NAPOLEÓN EN AMÉRICA HISPANA Indiscutible es la importancia de Napoleón Bonaparte para la historia mundial, y más aún para la historia europea. Como bien sabemos, Napoleón pasó de ser un don nadie a convertirse en el amo de Europa llevando la guerra en viejo continente, a una escala nunca antes vista. Cientos de miles de personas peleando en lados opuestos con una cantidad similar de muertos y heridos, y todo por el capricho de un hombre ambicioso, que de haber logrado su objetivo de conquistar Europa (y de haber tenido los recursos suficientes), posiblemente no se hubiera detenido hasta conquistar el mundo entero. Grandes y legendarias batallas, generales casi míticos, estrategias novedosas que rosaban con la genialidad y la perfección y sangre, muchísima sangre. No en vano, se dice que Napoleón sería el primero de tres anticristos que habría vaticinado en sus famosas profecías, Michel de Notre-Dame, más conocido por su seudónimo de Nostradamus. Sin embargo, lo que muchos no se han puesto a pensar es en el tremendo impacto que tuvieron las Guerras Napoleónicas en nuestro continente. Y eso es lo que se va a tratar de determinar a través de la adaptación hecha del artículo del historiador británico Brian Hamnett, especialista en historia latinoamericana del siglo XIX.
Napoleón Bonaparte, emperador francés y su hermano José I Rey de España
LA CRISIS DEL ABSOLUTISMO ESPAÑOL Y SU IMPACTO EN HISPANOAMÉRICA Durante la crisis de 1808 a 1810, el virreinato
peruano no sucumbió a la subversión política. El contraste con los otros dos virreinatos
sudamericanos y las capitanías generales fue claro. El gobierno virreinal
peruano tampoco tenía que lidiar con una insurrección doméstica; a pesar de
esto continuaba entre los círculos más ilustrados de la sociedad el debate
entre la autonomía y el separatismo, tal como en el resto de Iberoamérica.
Efectivamente, el gobierno virreinal peruano se encontraba en una posición
relativamente favorable pero no sin peligros, que eran principalmente externos.
No podía recibir ninguna ayuda de España ya que atravesaba por su propia crisis
a consecuencia de la invasión napoleónica.
Al no tener otra alternativa, el Virrey Fernando de Abascal tomó la
decisión de actuar por cuenta propia. Su objetivo principal era mantener unido
al Perú como baluarte efectivo de la
autoridad monárquica en América del Sur, ya que la adhesión a al dinastía
Borbón y al Rey Fernando VII no estaba en duda entre la élite gobernante, a
pesar de las dudosas proposiciones de Carlota Joaquina, princesa de Brasil y
hermana del Rey cautivo. Con este objetivo, adoptó una política de conciliación
y acercamiento a las élites americanas. Esta política comenzó con su intento
por unir a españoles y americanos, borrando en la medida de lo posible las
diferencias que pudieron separarlos; de otro modo –en su concepto- la pérdida
de las colonias era segura.
Fernando de Abascal y Sousa no era un inexperto en
cuestiones políticas. Antes de ser nombrado Virrey del Perú en 1806, había
servido al ejército español de Puerto Rico en 1767, en el de Santo Domingo en
1781; como lugarteniente del Gobernador de Cuba en 1797 y como Presidente de la Audiencia de Guadalajara
en Nueva España desde 1799. Esta experiencia le dio la habilidad necesaria para
sobrevivir a una situación potencialmente peligrosa, en la cual la élite limeña
intrigaba para promover sus propios intereses. De todas sus hazañas, la mayor
fue sin duda,la de mantener en ese
contexto, al gobierno virreinal peruano como el más poderoso y eficaz de todo
el Imperio Español durante la época revolucionaria. Para tal objetivo, buscó la
colaboración de españoles y americanos con amplia experiencia política y
militar como los criollos arequipeños José Manuel de Goyeneche y Pío Tristán y
Moscoso, ambos con gran experiencia en el Ejército español.
Instalación de las Cortes de Cádiz
LAS CORTES DE CÁDIZ Producida la invasión francesa y con el monarca preso, los españoles, casi de inmediato, formaron juntas locales,regionales y provinciales (Juntas Supremas) para autogobernarse en ausencia del Rey. En setiembre de 1808 se creó la Junta Central integrada por 36 vocales de las juntas supremas. Se instaló al norte, en Aranjuez, pero, ante el avance de las tropas francesas, se trasladó al sur, a Sevilla. Si bien las juntas tenían carácter temporal, hasta que el rey recupere su trono, muchos vieron en ella la oportunidad de crear un nuevo sistema de gobierno más justo y más representativo que el régimen absolutista borbónico. Algunos incluso te nía la intención de realizar en España una revolución como la francesa. Fue sí que surgió la reivindicación de convocar las Cortes, una forma de autogobierno que tenían en la Edad Media los reinos cristianos de la península ibérica, antes que se formara España. Estas cortes tenía la facultad de crear leyes, pero desde la implantación del absolutismo en España, fueron relegadas o se disolvieron. Solo se reinstalaban cuando el Rey, muy esporadicamente, las convocaba cuando ocurría alguna situación que no podía resolver solo.
Cantidad de representantes en las Cortes de Cádiz asignados
por cada provincia y colonia española.
Las cortes se instalaron primero en Sevilla, después a la isla de León y por último a Cádiz, debido a su posición estratégica, pues era el puerto comercial más importante con América y se encontraba fortificada, además, los ingleses que se encontraban cerca, en Gibraltar, prestarían protección; es más, Cádiz siempre fue la primera opción para el instalamiento de las Cortes, pero una epidemia de tifus los hizo desistir, una vez pasada la crisis, los representantes se trasladaron a la ciudad y se instalaron en el convento de San Felipe Neri. El número de diputados que asistieron a las Cortes de Cádiz fue variando. Unos 100 asistieron a la sesión inaugural (en 1810), 185 firmaron la Constitución y 223 sesionaban cuando el rey dispuso su clausura. Procedían de toda España y hasta de América (como una manera de evitar una posible insurrección). Como el viaje de América a España era muy largo, se dispuso que fueran sustituidos temporalmente por naturales de sus provincias que en ese momento se encontraran en Cádiz. La mayoría eran eclesiásticos, abogados y funcionarios reales. El Presidente de las cortes era elegido por los diputados por un periodo de un mes. Los Diputados elegidos por los peruanos residentes en Cádiz fueronVicente Morales Duárez, Ramón Olaguer y Feliú, Blas Ostalaza, Dionisio Inca Yupanqui y Antonio Zuazo y Mondragón. De ellos, Morales Duárez llegó a ser elegido Presidente de las Cortes Españolas de Cádiz (4 de marzo-2 de abril de 1812), pero falleció repentinamente de una apoplejía, aunque se llegó a insinuar un envenenamiento. Con el tiempo llegaron los demás representantes peruanos. En total fueron 15 los diputados peruanos.
Primeros Diputados peruanos en las Cortes de Cádiz: Vicente Morales Duárez, Ramón Olaguer y Feliú, Blas Ostalaza, Dionisio Inca Yupanqui y Antonio Zuazo y Mondragón. De ellos, Morales Duárez llegó a ser elegido Presidente de las Cortes Españolas de Cádiz, pero falleció repentinamente.
Relación completa de los representantes del virreinato peruano en las cortes de Cádiz indicando su lugar de nacimiento recogida por Domingo García Belaunde. Solo de Zuazo se desconoce su lugar de nacimiento. De todos ellos, solo los diez primeros participaron de los debates constitucionales de 1810 a 1812 y firmaron la Constitución Liberal. Los otros cinco llegaron después de su promulgación.Todos menos Morales Duárez y Domingo Alcázar estuvieron hasta su disolución en 1814.
LA CONSTITUCIÓN DE 1812 Al interior de las Cortes se formaron dos grandes grupos de Diputados: Los Conservadores partidarios de la monarquía absolutista y del orden tradicional y los Liberales, partidarios de reformar por completo la sociedad del Antiguo Régimen, influenciados por las ideas de la Ilustración francesa. Estos últimos, los liberales, al ser la mayoría, terminaron liderando el debate constitucional. Incluso la mayoría de clérigos de Cádiz simpatizaban con el liberalismo por sus planteamientos igualitaristas de apoyo a los débiles y de lucha contra los privilegios. Fue gracias a sus planteamientos que se redactó la Constitución de 1812, que incluía entre sus artículos la igualdad de derechos entre españoles peninsulares y españoles americanos, libertades como la de imprenta, de expresión, de reunión y religión; además se incluyó la abolición de la mita y del tributo indígena, la supresión de los castigos corporales y la tortura como procedimiento judicial, así como la abolición de los estancos y la desactivación del Tribunal de la Inquisición. Incluyó también la libertad para cultivar en América la vid y el olivo, la elección de los Cabildos por voto popular, la implantación del libre comercio en toda América y por último, se otorgó amnistía para todos los participantes en las rebeliones anticoloniales. Popularmente conocida como La Pepa, por haber sido promulgada el 19 de marzo, día de San José Obrero, fue la primera Constitución Política en la historia española. Su cumplimiento fue obligatorio tanto en España como en sus colonias. EL VIRREY ABASCAL Y LAS
CORTES DE CÁDIZ
Abascal aplicó en el Perú el sistema representativo
introducido en España en 1810 por las Cortes de Cádiz, a pesar de sus propias limitaciones y de que
el nuevo régimen limitaba su poder, ya que la Audiencia de Lima debía de
compartir su autoridad con la Diputación
Provincial creada en 1813, cuyos siete diputados
representaban a las siete provincias bajo su presidencia. Obviamente no era un
constitucionalista convencido, pero aceptaba tales medidas para no debilitar
aún más la posición metropolitana y para no entregar a los revolucionarios
argumentos para buscar la independencia. Aceptó las medidas impuestas por las
cortes, pero bajo su permanente supervisión –según él- para garantizar la
integridad territorial del imperio colonial español, debido a las presiones que
los diputados liberalesperuanos
ejercían sobre el gobierno español y a las recibidas por los liberales de Lima,
que exigían compartir el poder con ellos. No hubo ninguna elección en la que no
interviniera Abascal. Incluso a pesar de estar en contra, abolió el tributo
indígena tal como lo exigieron las cortes. Tal medida afectó fuertemente la
economía virreinal en el momento en que más dinero necesitaba.
ACCIÓN
CONTRARREVOLUCIONARIA
Debido a la estabilidad política de Lima, el gobierno
de Abascal respondió debidamente a los movimientos revolucionarios que
surgieron desde 1809 en América hispana. Su gobierno tuvo éxito en dos campañas
contra las Juntas de Gobierno que se formaron en las audiencias de Quito y Charcas.
Así se vio en la oportunidad de recuperar esos territorios que habían sido
desmembrados del virreinato peruano con las Reformas Borbónicas en el siglo
XVIII. En virtud de su poderoso ejército (que de 1500 soldados en 1803 aumentó
en más de 8000 en 1809) además de una milicia de más de 40 mil voluntarios y
una poderosa fuerza naval, logró anexarse no sólo las audiencias de Quito y
Charcas sino también la
Capitanía de Chile entre 1810 y 1813.
Representación de una sesión de una de las Juntas de Gobierno americanas
Junto a su impresionante poderío bélico, Abascal
contaba con otros factores que le permitieron abanderar la defensa del régimen
absolutista en América del Sur, entre ellos, el apoyo incondicional de gran
parte de la nobleza, del Clero y de la
burguesía criolla limeña, quienes por ser opuestos a la independencia ayudaron económicamente al Virrey, quien contaba además
con importantes recursos económicos provenientes de la minería y el comercio, y
con el dinero recaudado a través de la creación de numerosos impuestos o del
aumento de los ya existentes. Con tantos factores a su favor, no es de extrañar
que haya enfrentado exitosamente a las Juntas de Gobierno sudamericanas.Sólo la de Buenos Aires se mantendría independiente. Entre 1809 y 1810 se formaron en América (a sugerencia del gobierno provisional de las Cortes desde Cádiz), Juntas de Gobierno fieles a la Coronaespañola y opuestas al dominio francés, pero luego surgiría en ellas el sentimiento separatista, proclamando su independencia. Tales juntas fueron las de Chuquisaca, en Charcas, dirigida por Domingo Murillo, la de Quito, dirigida por el Marqués de Selva Alegre, la de Caracas, al mando de Francisco Miranda, la de Santa Fe, en Nueva Granada, al mando de Antonio Nariño, la de Chile, dirigida por Bernardo O’Higgins y la de Buenos Aires, en el Río dela Plata, liderada por Cornelio Saavedra.
Ubicación de las principales Juntas de Gobierno que se formaron en Sudamérica
Pero Abascal no se encontraba solo en la lucha
contrarrevolucionaria. En otras zonas de Hispanoamérica comoMaracaibo y Cumaná;Santa María y Panamá; Popayán y Pasto; Cuenca,
Riobamba y Guayaquil, además de Montevideo y Nueva España, grupos fidelistas combatían a los rebeldes.
Abascal también recibió su apoyo.
Desde el Perú, el virrey Abascal se propuso combatir a los insurgentes enviando expediciones armadas a los focos revolucionarios de América del Sur
EL CASO PERUANO
Virrey Abascal
Aunque en el Virreinato del Perú no se formaron Juntas
de Gobierno, no significa que la sociedad peruana haya estado ajena a la
coyuntura revolucionaria que vivía Hispanoamérica. Si bien la mayor parte del
sector criollo burgués estaba en contra de la independencia, muchos criollos pertenecientes
a la élite ilustrada de Lima conspiraban contra el Virrey, reuniéndose
clandestinamente en los principales centros de formación intelectual de la
capital como la Universidad
de San Marcos o el Convictorio de San Carlos, donde planeaban futuras acciones
anticoloniales o donde simplemente se reunían para discutir sobre la situación
política, económica o social por la que atravesaba el virreinato peruano. Los
más audaces planeaban cómo conseguir el apoyo de la expedición libertadora de
José de San Martín. La mayoría de estas conspiraciones no llegaron a ninguna
acción concreta, porqueeran
descubiertas y disueltas por el poder virreinal.
Entre las principales conspiraciones separatistas
de Lima están las de Mateo Silva, el argentino Ramón Anchóriz y José de la
Riva Agüero, que difundieron las ideas del
Liberalismo francés e intentaron formar una Junta de Gobierno en Lima. Silva y
Anchóriz fueron descubiertos y apresados en el Real Felipe mientras que Riva
Agüero continuó su labor separatista hasta la llegada de San Marín. También
tenemos a la conspiración del Colegio de Abogados liderada por Manuel Pérez de
Tudela, José Faustino Sánchez Carrión y Francisco Javier de Mariátegui; la del
Oratorio de San Felipe Neri y la del Bajo Clero, donde destacaron Mariano José
de Arce y Francisco Xavier de Luna Pizarro. Simultáneamente, conspiradores
reformistas discutían la posibilidad de realizar cambios en el virreinato
pero sin independencia. Entre los más destacados reformistas estaban Toribio Rodríguez de Mendoza
y Manuel Lorenzo de Vidaurre, frente al Convictorio de San Carlos e Hipólito Unanue y
Gregorio Paredes dirigiendo la conspiración del Colegio de Medicina de San
Fernando. Mientras esta era la situación en Lima, en las provincias,
aprovechando el poco control virreinal, los criollos van a organizar diversas
revueltas y rebeliones con mayor o menor éxito.
Las más destacadas fueron las de Gabriel Aguilar y Manuel Ubalde en Cuzco (1805), la de Francisco Antonio de Zela en Tacna (1811), la de los alcaldes indígenas de Huanuco dirigidos por Juan José Crespo y Castillo (1812), la del franco-español Enrique Paillardelle y Julián Peñaranda en Moquegua y Tacna (1813) de estrecha vinculación con elpatriota argentino Manuel Belgrano y sobre todo, la gran rebelión de los Hermanos Angulo en Cuzco (1814) acompañados por Mateo García Pumacahua, Mariano Melgar y el cura Idelfonxo Muñecas. Todas fueron reprimidas violentamente y sus líderes fueron encarcelados o ejecutados.
Las principales rebeliones que se dieron en el interior del virreinato se realizaron en el sur. En Cusco se sublevaron Gebriel Aguilar y Manuel Ubalde en 1805 y los Hermanos Angulo en 1814, secundados por Mariano Melgar y Mateo García Pumacahua. En la intendencia de Arequipa se levantaron en armas Francisco Antonio de Zela en Tacna (1811), Enrique Paillardelle y Julián Peñaranda en Moquegua (1813) y, como parte del levantamiento del Cusco, Mariano Melgar se rebela en Umachiri (Arequipa), en 1814. Más al norte, Juan José Crespo y Castillo hace lo propio en Huánuco (1812).
EPÍLOGO: EL SEXCENIO ABSOLUTISTA Y EL TRIENIO LIBERAL
Fernando VII
Luego de la expulsión de los franceses. El rey
Fernando VII es liberado y asume directamente la conducción del vasto imperio
español en 1814. Disolvió las Cortes de Cádiz, que tanto contribuyeron con su
liberación,suprimió la Constitución Liberal
de 1812 y todos los derechos civiles que había promovido, ejerciendo un
gobierno tiránico que repercutió en América. Dos años después, el exitoso
virrey Abascal, convencido de lainminencia de la independencia americana, solicita su cambio, siendo
sucedido por el virrey Joaquín de la
Pezuela, cuyo gobierno afrontó la mayor crisis política de América
colonial debido a la llegada de José de San Marín al Perú. La política
territorial de Abascal perduró algunos años más. Los revolucionarios tuvieron
que intervenir dos veces para destruirla; primero San Martín entre1820 y1821 y luego Bolívar entre 1823 y 1826. La consecuencia de estas
intervenciones chileno-rioplatense primero y colombiano-venezolana después, fue
la formación de nueve Estados soberanos e independientes en el territorio del
antiguo imperio colonial español de América del Sur, en vez de los tres
virreinatos existentesa pesar de los intentos
integracionistas de Bolívar. Cada uno de estos débiles Estados tendría que
elaborar su propia relación con las grandes potencias de la época. Seis años después que Fernando VII retome el poder absoluto en España, se produjo un levantamiento militar en su contra y a favor de la restauración dela Constitución Liberal de 1812. Estaba dirigida por el militar Rafael del Riego, quien el 1 de enero de 1820 se sublevó en Sevilla (Andalucía) reclamando el regreso al orden democrático y liberal promovido por la constitución de 1812. cuando el levantamiento se extendió a otras regiones de España y una multitud intentó tomar el Palacio Real de Madrid el 10 de mayo de 1820, tres días después ,el Rey Fernando accede al pedido del pueblo y los revolucionarios y restaura la Constitución Liberal, el estado de derecho y las Cortes Generales, de las cuales, Del riego -que había entrado a la política como diputado- llegó a ser su Presidente. a finales de 1822 se produciría un levantamiento pro absolutista apoyado por los diputados conservadores que querían el regreso del Antiguo Régimen. el 7 de abril de 1823, el Ejército francés, que había sido mandado por Luis XVIII en apoyo al rey Fernando VII, invade España y derrota al gobierno liberal. Gracias a esto, el Rey de España restaura el Absolutismo.
Rafael del Riego y Flórez
Del Riego se dirige a Cádiz, donde funcionaban las Cortes Generales, votan la incapacidad moral del Rey Fernando VII, lo declaran incapaz y los destituyen. Del Riego reorganiza la resistencia desde Andalucía con apoyo de los diputados liberales, pero es derrotado por los franceses y los soldados fieles al Rey. Es apresado y conducido ante Fernando VII, quien lo condena a la horca por alta traición, debido a que fue uno de los diputados que votaron por su destitución. el 7 de noviembre de 1823 fue arrastrado por las calles de Madrid, en medio de insulto y pedradas de una multitud que meses antes lo había apoyado. Fue ahorcado y luego decapitado. Fernando VII restituyó el absolutismo, que estuvo en pie hasta la revolución democrática que llevó a la formación de la Segunda República entre 1931 y 1939, y que curiosamente, reivindicó la memoria de Rafael del Riego, elevándolo al estatus de MÁRTIR DE LA DEMOCRACIA, tal como es considerado hasta hoy.
CONCLUSIÓN Para finalizar. ¿Cuál fue el impacto de Napoleón? Pues si Napoleón no hubiese invadido España y apresado al Rey, imponiendo a si hermano José como Rey de España y sus colonias, estas hubieran tardado en independizarse. Si eso no hubiera ocurrido, no se hubieran reunido las Cortes en la ciudad de Cádiz; estas no hubieran promovido la formación de Juntas en América para que se auto gobiernen mientras en España luchaban por expulsar a los franceses. Precisamente, aprovechando la crisis por la que atravesaba el gobierno español y el relajamiento del control militar en las colonias. Los virreyes y otras autoridades coloniales, en muchos casos quedaron desconcertadas por lo ocurrido en la Madre Patria, que no sabían qué decisiones tomar, esperando instrucciones que tardaron mucho en llegar, y cuando llegaron de la mano de las Cortes de Cádiz, no eran lo que esperaban, pues las medidas de corte liberal les recortaban atribuciones, que ahora tendrían que compartir con las Juntas de Gobierno. El relajamiento de los controles coloniales favoreció el levantamiento de las provincias en revueltas y rebeliones, que aunque no consiguieron su objetivo, debilitaron al virreinato peruano. Por último, si los criollos que dirigían las Juntas no destituían a las autoridades coloniales, nunca se hubieran declarado independientes -o al menos en ese tiempo- y no habrían surgido los países latinoamericanos que conocemos hoy. En suma, la ambición de Napoleón Bonaparte ayudó indirectamente a la independencia hispanoamericana y al inicio del fin del imperio colonial español.
HISTORIOGRAFÍA
Las publicaciones históricas en España sobre el episodio de las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812 abundan, lo que demostraría el impacto que llegó a tener el que en España, por un breve tiempo, se haya instaurado una democracia liberal.
Publicaciones españolas sobre las Cortes de Cádiz
En las últimas décadas, gracias al advenimiento del bicentenario de nuestra Independencia, se ha renovado el interés de los historiadores y otros intelectuales peruanos por la crisis del absolutismo español a causa de la invasión francesa y su impacto en nuestro virreinato. Tal interés se hace evidente en la cantidad de títulos publicados desde la década del 2000, dedicados al estudio analítico y crítico de las Cortes de Cádiz, la Constitución Liberal de 1812 y las rebeliones anticoloniales de principios del siglo XIX, publicados por la Universidad de San Marcos, el Congreso de la República y el Instituto Francés de Estudios andinos IFEA. Y ni hablar de todos lo libros dedicados a la independencia donde el tema es tocado con la importancia debida.
Libros especializados que autores peruanos han escrito sobre el tema
Para mayor información, comparto el enlace al N°4 de la revista digital "Rumbo al Bicentenario" que compila una serie de artículos de distintos historiadores al lrespecto.
FUENTES: "Cádiz: Lista provisional de deputados peruanos (1810-1813)" - Domingo García Belaunde "Historia del Perú: Proceso económico, social y cultural" - Aduni "La política contrarrevolucionaria del Virrey Abascal Perú,1806-1816 "- Brian Hamnett "Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812" - Concha Masiá "¡Viva la Pepa! 1812, las Cortes de Cádiz y la primera constitución española" - National Geographic
Vicente Morales Duárez
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ACTIVIDADES
*Investiga la labor de las Cortes de Cádiz mientras duró la invasión francesa a España y qué medidas tomaron
*¿Quién fue el criollo peruano que dirigió las Cortes de Cádiz y cuál fue su obra?
*¿Por qué crees que la burguesía criolla, y no otro sector social, fue la que emprendió la lucha por la independencia?
*¿A qué se debe las diversas posiciones frente a la independencia que tenía la burguesía criolla peruana?
*¿Qué opinión tienes sobre el proceder del Rey Fernando VII? ¿Habrá algún caso similar en la actualidad?
La primera bandera confeccionada por Betsy Ross tenía solo 13 estrellas ubicadas circularmente, representando a las colonias originales.
ANTECEDENTES
La hoy poderosa
nación de los Estados Unidos de América del Norte tuvo su origen en los
territorios que los ingleses colonizaron en la costa atlántica de Norteamérica
a comienzos del siglo XVII, con la llegada de los Padres Peregrinos, inmigrantes británicos que por su fe religiosa,
eran discriminados y perseguidos en la Inglaterra anglicana bajo el reinado de
Carlos I Estuardo. Estos eran los Puritanos, la rama del Calvinismo en
Inglaterra, que se rehusaba a aceptar la fe anglicana y por tanto, la autoridad
del rey, quien además era jefe de la iglesia de su país. Huyendo de la
persecución, adquirieron el barco Mayflower,
con el que 102 persona atravesaron el Atlántico hacia los territorios de Nueva
Inglaterra en América del norte, que hasta ese momento estaban escasamente
habitadas. Ahí encontraron la libertad religiosa que no había en Inglaterra y
lograron posicionarse y formar una sociedad conservadora y supersticiosa, donde
habían logrado establecer Trece Colonias, las mismas que fueron incorporadas a
los dominios del Imperio Británico. A finales del siglo XVIII (1776) dichas
colonias, por medio de sucesivas guerras contra Inglaterra, consiguieron
emanciparse del dominio británico.
Puritanos abordando el Mayflower que los llevará a América
De 1637 a 1733,
se establecieron en la costa atlántica de América del Norte trece colonias: New
Hampshire, Massachusetts, New York, Rhode Island, Connecticut, New Jersey, Delaware,
Maryland, Pennsylvania, Virginia, Carolina del Norte, Carolina del Sur y
Georgia, cuyos habitantes sumaban hacia mediados del siglo XVIII sumaban unos 2
millones de habitantes. Filadelfia, con 28 mil habitantes en 1770, era la
ciudad más grande, seguida de Nueva York, Boston y Charleston.
Puritanos, Cuáqueros y Menonitas, tres de los grupos religiosos que emigraron a Nueva Inglaterra dando origen a las 13 Colonias
Estas colonias
estaban pobladas mayormente por gente culta que profesaban el credo
protestante, gracias a su espíritu laborioso y a los grandes recursos de su
territorio, consiguieron en poco tiempo progresar económicamente, especialmente
gracias a la agricultura y al comercio. Dado
que en sus territorios no existían ni oro ni plata (como en las colonias
españolas americanas), la corona británica no se preocupó mucho por tener un
control político estricto, como sí lo tenía España sobre sus colonias. Disfrutaban
de autonomía política, eran casi independientes y, aunque sabían que eran parte
del imperio británico, realmente no se sentían muy ingleses. Hacían uso de sus
derechos y libertades, todos los blancos
eran iguales. Cada colonia elegía a sus propias autoridades (las
Asambleas), aunque el derecho al voto estaba restringido a los hombres blancos poseedores
de tierras u otras propiedades (pero como gran parte de los blancos tenían
tierras u otras propiedades, casi todos podían votar y no solo los grandes
terratenientes). Sus tribunales se encargaban de resolver judicialmente todos
sus problemas. Existía libertad de expresión y de prensa. La única autoridad
británica que representaba al Rey en América era el Gobernador; había uno en
cada colonia. El Parlamento británico tenía jurisdicción sobre las colonias y
podía dictar leyes, pero los colonos no tenían representatividad en él.
Los colonos
eran iguales ante la ley, sin embargo habían clases sociales: La Clase Alta,
formada por los ricos hacendados y comerciantes (no había aristocracia), la
Clase Media, integrada por los profesionales e intelectuales, así como los
medianos propietarios de tierras, talleres y comercios; el Pueblo, que incluía
a las personas de bajos recursos, trabajadores de los talleres y los comercios,
campesinos y profesionales no acaudalados. Junto a ellos, o mejor dicho, debajo
de ellos, estaban los esclavos, la clase más baja de la sociedad colonial.
Descendientes de africanos que trabajaban sin libertad ni derechos en las casa
y especialmente, en las haciendas algodoneras de las colonias del sur. Eran
considerados propiedades y podían ser vendidos.
Con el tiempo
fueron llegando más inmigrantes de distintas partes de Europa, especialmente católicos
ingleses e irlandeses y protestantes de Holanda, Escocia, Alemania, Suiza,
Francia o de la misma Inglaterra, practicantes de distintas variantes del
luteranismo, el calvinismo y el anabaptismo como los cuáqueros o los menonitas,
que vivían reprimidos en Inglaterra y otros países de Europa. En las colonias
encontraron libertad y tolerancia religiosa.
Dos reyes de Inglaterra muy ligados a la historia de EE.UU. Carlos I Estuardo, quien con la persecución religiosa que inició en su país, motivó la emigración de los peregrinos puritanos a Nueva Inglaterra y George III, quien precipitó la búsqueda de la independencia con las medidas económicas que impuso.
ACCIÓN Y REACCIÓN
La tranquila vida de las
colonias cambia cuando en 1765, el rey George III decide que las colonias deben
pagar impuestos para mantener a la madre
patria, en crisis debido a la explosión demográfica, la escasez de recursos
y las guerras que permanentemente tenía para asegurar su supremacía en Europa.
Es así como obliga a los colonos a pagar los gastos del ejército inglés
destacado en ellas, a pagar un impuesto especial al papel timbrado (papel con
el sello de agua del Rey), único permitido para trámites judiciales,
transacciones comerciales (contratos de compra y venta) y cualquier otro
trámite administrativo. Por último, se aplicó un impuesto al té y se le dio el
monopolio de su comercio a la Compañía de la Indias que vendía té traído las plantaciones
de las colonias británicas de Ceilán e India, y que los colonos debían comprar
porque se había prohibido su producción en las colonias americanas. También se
prohibió por ley, la libre colonización hacia los territorios del oeste (donde
aún no se había formado ninguna colonia) porque el Rey los quería vender al
mejor postor.
El Motín del Té
Los colonos tenían una
venerada tradición de desobediencia y resistencia a los edictos del Rey. Las
asambleas continuamente desafiaban a los gobernadores y otras autoridades
impuestas desde Londres. Los asambleístas tuvieron varias reuniones donde
acordaron rechazar los nuevos impuestos. En 1773, en Boston, un grupo de
colonos patriotas conocidos como Los
hijos de la Libertad se disfrazan de indios pieles rojas y asaltan los navíos
británicos con varias toneladas de té traído de Asia. Todo el cargamento es
arrojado al mar. Fue el primer acto público de rebeldía contra las medidas
impuestas por Inglaterra. Gran Bretaña consideró intolerable la insubordinación
de sus colonos y envió un contingente militar para enfrentarlos, pero los
colonos estaban armados y organizados. Convocaron la formación de un Congreso de
representantes de las colonias en la ciudad de Filadelfia en setiembre de 1774
y organizaron un embargo a las importaciones británicas y el 4 de julio de 1776
proclamaron su independencia.
Firma de la Declaración de Independencia
LA REBELIÓN
La noticia de la independencia
de las 13 Colonias motivó a la corona a enviar una expedición naval, pero los
insurgentes nombraron a George Washington para que dirija a las fuerzas
rebeldes, demostrando gran capacidad militar. Los británicos vencieron en las
batallas de Lexington y Concord (abril, 1775), en Bunker Hill (junio, 1777), después
de haber perdido más de un millar de hombres, e incendiaron Charlestown
(marzo-mayo, 1780). Con ayuda de voluntarios franceses dirigidos por La Fayette
y Rochambeau, y españoles al mando de Bernardo de Gálvez, los colonos se
impusieron y el ejército inglés sufrió sucesivas derrotas. Los franceses apoyaron
en las victorias patriotas en Saratoga (setiembre-octubre, 1777) y Yorktown
(setiembre-octubre, 1781), mientras que los españoles hicieron lo propio en las
batallas de Baton Rouge (setiembre, 1779) y Pensacola (marzo-mayo, 1781).
Arriba: Masacre de Boston, Batalla de Bunker Hill e Incendio de Charleston. Abajo las batallas de Lexington, Saratoga y Yorktown
Después de la batalla de Yorktown,
los ingleses depusieron las armas y el Rey reconoció la independencia de las
colonias con la firma del Tratado de Versalles
de 1783.
Los franceses Marie-Joseph de La Fayette, Jean-Baptiste Rochambeau y el español Bernardo de Gálvez
PRIMEROS AÑOS DE INDEPENDENCIA
Después de la derrota
británica, Padres Fundadores tuvieron
la ardua tarea de organizar al nuevo Estado. Se decidieron por una confederación
de estados iguales, cuya frontera oeste la extendieron hasta el río Misisipi. Cada
estado tendría su representación en un Congreso Federal. La Convención
Constitucional reunida en Filadelfia en 1787, redactó la primera Constitución
Política del país, que sigue siendo la misma hasta la actualidad, aunque con
ligeras modificaciones llamadas enmiendas.
Ese mismo año, el general y héroe de la independencia, George Washington,
fue elegido como el primer Presidente. La Constitución de 1787 creó la
República Federal y Democrática, con un gobierno central de tres poderes:
Legislativo, Ejecutivo y Judicial. De estos tres poderes, es el Congreso el que
prácticamente dirige la política de la Nación. Por último, el nombre elegido
para el nuevo país fue Estados Unidos de
América del Norte. Varios de los personajes destacados de la revolución
fueron considerados Héroes de la independencia y lograron alcanzar cargos
públicos importantes. George Washington, John Adams, Alexander Hamilton, Thomas
Jefferson y James Madison llegaron a ser Presidentes de la República, mientras
que Benjamin Franklin llegó a ser nombrado Embajador, primero en Suecia y
después en Francia. Todos ellos son considerados Padres Fundadores de la Patria. La capital federal, Washington D.C.
fue fundada en 1790, y se le nombró en honor de su primer Presidente, héroe de
la independencia y Padre fundador, George Washington.
Los "Padres Fundadores dela Patria". Washington, Adams, Hammilton, Jefferson y Franklin. Los cuatro primeros llegaron a ser presidentes, el último, el verdadero ideólogo de la revolución llegó a ser embajador
En el aspecto social, si bien se
oficializaron todos los derechos y libertades civiles que se habían proclamado
antes (Reunión, expresión, conciencia, prensa, religión, propiedad, igualdad
ante la ley, etc.), se mantuvo la esclavitud, especialmente en los Estados del
sur. Ésta seguiría hasta 1863, cuando fue proclamada por el presidente Abraham
Lincoln en plena Guerra de Secesión (1861-1865).
IDEOLOGÍA
El choque colonos-metrópoli no se produjo solo por
intereses encontrados: Las ideas de soberanía y libertad de los filósofos
franceses de la Ilustración se convirtieron en el estandarte de la rebelión.
Los delegados de las 13 colonias que se reunieron en filadelfia y proclamaron
su independencia, estaban imbuidos en las ideas del Liberalismo francés. El
principal redactor del Acta de independencia, Thomas Jefferson, sostenía en
este documento que entre los derechos inalienables de todos los hombres se
encuentran el derecho a la vida, a la libertad y el derecho a la felicidad. Constatando
la tiranía del poder real, afirmaba el derecho de los pueblos a resistir a la
opresión. Se plasmaban en un documento breve y solemne las ideas de Locke y
Rousseau, de Voltaire y Montesquieu, sobre la soberanía y la concepción del
poder como un contrato (el Contrato Social)
entre gobernantes y gobernados.
La Revolución de las 13 Colonias. Canal Encuentro
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FUENTES
“Atlas de la
Historia Universal” – The Times
“Historia de la Humnidad" vol. 1 - Editorial Lumbreras
"Historia del Mundo”
– Peter Haugen
“Historia del Mundo
Contemporáneo” – Antonio Fernández García
“Historia Universal”
– Antonio Guevara Espinoza
“Las Trece Colonias
Británicas” – L’Historia
“Revoluciones del Mundo
Moderno” – Alfonso Lazo
“Sociedad” – Felipe
Hernando y Teresa Grence
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ACTIVIDADES
1-¿Cuáles fueron las causas y los pretextos que llevaron a los colonos angloamericanos a iniciar su revolución?
2-¿Cuáles fueron los factores que favorecieron la victoria de los colonos rebeldes y la derrota de las fuerzas británicas?
3-En una espina de Ishikawa señala las consecuencias políticas, económicas, sociales y culturales de la Revolución de las 13 Colonias. 4-Cuál es la trascendencia históricade la Revolución de las 13 Colonias Angloamericanas para el mundo?
4-ingresa al blog Histori-k , al artículo Los aliados españoles de George Washington y realiza un juicio crítico (puedes hacerlo en el blog o enviarlo al correo institucional)