domingo, 21 de abril de 2013

La Guerra de Corea


LA GUERRA DE LAS DOS COREAS


























La península de Corea se ubica entre China, Rusia y Japón, posición que determinó su historia nacional y el carácter de su pueblo. Su posición estratégica la convirtió permanente escenario de batallas entre los ejércitos chinos, mongoles, japoneses y hasta rusos, deseosos de tenerla bajo su control.

LA GUERRA CHINO-JAPONESA
Civiles chinos masacrados
 por tropas japonesas
Hirohito, Emperador japonés
Corea siempre fue un reino independiente, firmemente renuente a la influencia extranjera en su política y economía, por lo que se negaba a tener relaciones comerciales con las naciones europeas y con EE.UU. Tal posición llevó a que el gobierno estadounidense del Presidente William McKinley, deseoso de encontrar nuevas reservas de materias primas y de ampliar sus mercados, decidió invadir Corea para forzarla a abrir sus mercados, pero no tuvo éxito. Como su vecina China estaba en similar situación, se alió a ella para poder contrarrestar juntas la intromisión extranjera. Sin embargo, poco fue lo que se pudo hacer, porque EE.UU. invadió Corea, con la finalidad de obligar al gobierno coreano a aperturar sus puertos al comercio exterior, sometiéndola así a sus condiciones comerciales. Pero los coreanos valerosos se enfrentaron al invasor y lograron rechazarlo. Japón, que acababa de erigirse como una nueva potencia continental, aprovechó el vacío de poder que había dejado la invasión estadounidense, e invadió militarmente la península y la anexó a su territorio, poniendo fin al largo reinado de la dinastía Joseon.

Soldados japoneses
Para justificar su presencia militar en Corea, Japón propuso a China aplicar reformas políticas y económicas conjuntas en la península, pero el gobierno chino se negó a participar, desatándose una guerra donde los japoneses hicieron gala de gran brutalidad. durante la ocupación nipona de Corea, éstas fue usada como proveedora de alimentos, fuente de materias primas para su industria y abastecimiento de mano de obra barata, incluso esclava. Los japoneses dueños de tierras y fábricas se instalaron en la península y crearon todo un sistema de explotación de la mano de obra y de extracción y depredación de los recursos coreanos. En apenas 30 años, los japoneses industrializaron la zona sur de la península, especialmente con fábricas de armamento, mientras que el norte permaneció bajo un sistema económico agrario.

LA GUERRA RUSO-JAPONESA
Soldados japoneses y uno de sus
modernos cañones.
El imperio ruso había crecido descomunalmente en el último siglo, llegando a convertirse en el estado más grande del mundo, cuyos territorios se extendían desde Europa oriental hasta la costa oriental Asia,  siendo el puerto de Vladivostok, en el Pacífico, el de mayor importancia estratégica, por su ubicación entre China, Corea y Japón. Pero, su ubicación, cercana al Ártico, significaba también, que durante el invierno, el puerto se congele por las bajas temperaturas, por lo que los rusos deseaban tener el control de la península coreana y de Manchuria, donde Port Arthur, ubicado más al sur, sí podía ser usado todo el año. Pero el avance ruso por el oriente asiático chocó con los intereses imperialistas de una potencia emergente, Japón, país que veía en el expansionismo ruso una amenaza a su seguridad. 


Alegoría a la guerra Ruso-Japonesa
Después de largas negociaciones infructuosas, por la negativa rusa a hallar una solución pacífica, el emperador Hirohito ordena invadir la península de Corea el 8 de febrero de 1904. Las poderosas fuerzas armadas japonesas, menos numerosas (900 mil soldados aproximadamente) pero más modernas, terminaron aplastando a sus similares rusas, que a pesar de ser numerosas (aproximadamente 2 millones de hombres), no estaban bien preparadas para enfrentar a un enemigo mucho más agresivo y disciplinado de lo que había previsto. Una vez más, se demuestra que no hay que subestimar al enemigo.


Nicolás II, zar de Rusia
La marina japonesa terminó por destrozar a la flota del Pacífico y a la flota del Báltico, esta última, el orgullo de la marina rusa. La guerra terminó el 5 de setiembre de 1905 con un armisticio propiciado por la mediación del presidente Theodore Rooseveldt de EE.UU. y la firma del Tratado de Portsmouth, por el que Rusia cedía a Japón la isla de Sajalín y reconocía el dominio japonés sobre Corea, además cedía a Japón la península de Liaodong, y sus instalaciones de base militar en Port Arthur y del ferrocarril meridional de Manchuria (que unía el Transiberiano con este territorio del norte de China, que se hallaba en poder de Rusia). En conclusión, una humillación total para el país más grande del mudo y una de las grandes potencias occidentales. Esto originó una revolución en Rusia, donde los liberales intentaron destronar al Zar Nicolás II.  El Zar se salvó de ser derrocado, pero no por mucho tiempo, ya que en 1917, los bolcheviques lograron hacerlo. 

Tras la guerra, China recuperó la provincia de Manchuria, devuelta por común  acuerdo entre Rusia y Japón, pero por poco tiempo, pues Japón se la arrebatará 30 años más tarde.Japón fue quien más ganó con la guerra, no solo porque consolidó su presencia en Asia continental, sino porque a partir de ese momento se convirtió en la potencia militar del continente, sino que fue considerada a la par de las potencias europeas.

Alegoría japonesa a su victoria sobre Rusia.


Prisionero estadounidense
a punto de ser decapitado.
Las ejecuciones sumarias
eran algo común.
LA II GUERRA MUNDIAL
Durante la II Guerra Mundial, Japón vuelve a mostrar su interés por formar un imperio en la cuenca del Pacífico,para lo cual invadió diversos territorios libres y coloniales de Asia: China, Filipinas, el Sudeste asiático, varias islas del Pacífico, Manchuria  y por supuesto, Corea. Fueron años de mucha violencia, donde Japón cometió grandes abusos contra la población civil y que hoy estarían perfectamente tipificados como atentados contra los derechos humanos. Mujeres, niños y ancianos fueron brutalmente torturados, mutilados y asesinados por soldados japoneses. Decapitaciones, descuartizamientos, violaciones, incendios, secuestros, hurtos, etc. perpetraron las tropas niponas en Corea y los demás países ocupados. Su presencia era tan fuerte en Asia, que hubo la necesidad que los aliados intervengan para frenar el expansionismo japonés.  Inglaterra, Rusia, Francia y sobre todo EE.UU. fueron los responsables de su derrota en la guerra y de la liberación de los territorios ocupados.


Ni en los hospitales se podía estar a salvo
La liberación de Corea se logró gracias al esfuerzo combinado de ingleses, estadounidenses y soviéticos. Los ejércitos de EE.UU. e Inglaterra invadieron el sur de la península mientras que los soviéticos lo hicieron desde el norte. Los japoneses se vieron acorralados.


Hongo radiactivo sobre Hiroshima
Aún así, Japón se mantenía firme en Asia, por lo que el presidente de EE.UU. Harry S. Truman tomó la decisión de lanzar las primeras bombas atómicas de la historia sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki entre el 6 y el 9 de agosto de 1945. La destrucción fue de tal magnitud que a Japón no le quedó más alternativa que rendirse incondicionalmente un 2 de setiembre de 1945. Corea al fin era nuevamente libre....o no?

LA GUERRA DE COREA
Luego de la derrota japonesa en la II Guerra Mundial, finaliza la ocupación nipona de la península de Corea, que fue ocupada militarmente por fuerzas soviéticas y estadounidenses. Los primeros, que ocuparon el norte hasta el paralelo 38º  influenciaron para que se forme un gobierno comunista, hasta que en 1948, Kim Il Sun proclama la República Democrática de Corea del Norte con capital en Pyonyang, quedando bajo la influencia china y soviética. El mismo año se proclama la República de Corea (del Sur) con capital en Seúl y un fuerte apoyo de EE.UU. que establece en su territorio una base militar con la excusa de proteger su soberanía.


Kim Il Sung, primer gobernante de corea del Norte

Tropas norcoreanas cruzando la frontera
El 26 de junio de 1950, los comunistas de Corea del Norte cruzan el paralelo 38º e invaden Corea del Sur con el pretexto de la unificación. Esto provoca la intervención de EE.UU. como brazo armado de la ONU. El enfrentamiento dura dos años, muy peligrosos para la seguridad mundial, dado el apoyo de las potencias del bloque comunista, URSS y especialmente China, a los norcoreanos, poniendo al mundo bajo la amenaza de una III Guerra Mundial.      

En abril de 1952 se inician las conversaciones de paz, que culminan el 27 de julio de 1953 cuando se firma el armisticio, reconociendo el paralelo 38º como el límite de las dos Coreas. De esta manera, Corea del Sur siguió su desarrollo bajo la tutela de EE.UU. mientras que Corea del Norte optaría por un régimen comunista, dictatorial y totalitario bajo la protección de China, que estableció una base aérea, cuyos aviones y proyectiles apuntaban a Corea del Sur y a Japón, aliados políticos y económicos de EE.UU.

Mapa de los principales 
enfrentamientos armados
Kim Il Sun gobernó con mano dura hasta su muerte, acaecida en 1993. Su hijo Kim Jong-Il sería quien le sucedería, mostrándose más hostil que su padre; pero su repentina muerte en diciembre de 2011 llevó al poder al más joven de sus hijos, Kim Jong-un. 

Hoy Norcorea constituye una constante amenaza a la paz mundial, por su incesante hostilidad hacia Surcorea y por su potencial nuclear. Su actual líder, Kim Jong-un, parece estar más decidido que su padre y su abuelo a atacar Corea del Sur  y a sus aliados EE.UU. y Japón, a los cuales ha amenazado más de una vez atacar con bombas nucleares. 

Kim Il Sung, Kim Jong Il y Kim Jong-un, tres generaciones que pusieron al mundo al borde de una guerra nuclear.

Park Geun-hye, presidenta de Coras del Sur,
Barack Obama, presidente de EE.UU.
y Ban Ki Moon, Secretario General de la ONU,
protagonistas de la crisis coreana.
Actual mapa de la península de Corea


sábado, 13 de abril de 2013

El Terrorismo después de la Guerra Fría


LA RENOVADA AMENAZA DEL TERRORISMO DE LA POST GUERRA FRÍA (*)

Joven afgano mostrando con mirada fanática una imagen de Osama Bin Laden

Walter Laqueur
El fin de la Guerra Fría ha transformado la naturaleza del Terrorismo, convirtiéndolo en una amenaza aún mayor que antes. En efecto, su motivación, estrategia y armas han cambiado. El terrorismo ha adquirido caracteres particulares porque la desaparición del conflicto Este-Oeste ha permitido la proliferación  de conflictos étnicos en los cuales se incuban formas inéditas de terrorismo. Si durante la Guerra Fría éste estaba basado en consideraciones  ideológicas, hoy gran parte del terrorismo internacional no es de inspiración de izquierda o derecha sino etno-separatista expresa Walter Laqueur, reconocido analista alemán. Mas existen algunas excepciones a la hipótesis planteada por Laqueur. Así, todavía quedan grupos terroristas con objetivos políticos, que aún están viviendo en la época del conflicto Este-Oeste, tales como el Khemer Rouge, Sendero Luminoso, las FARC, etc.


El cambio más relevante es que el terrorismo  no es la única estrategia. El IRA con el Sinn Fein y el ETA con el Herri Batasuna son muestras que entidades análogas han desarrollado tanto a las políticas como terroristas. Tal división de trabajo tiene sus ventajas: el ala política puede separarse públicamente del ala radical cuando los terroristas se extralimitan. Las operaciones terroristas también están transformándose. La tendencia es abandonar la estrategia de los atentados selectivos por las matanzas indiscriminadas.

El terrorismo patrocinado por los Estados aún no ha desaparecido; entre ellos siguen Libia,  Irán, Irak, y Sudán. El profesor Richard Shultz,  de la universidad de Tufts, en Boston ya había señalado en 1991 que el terrorismo es un medio indirecto de bajo costo de atacar a un adversario sin tener que recurrir a un conflicto armado directo. La tecnología ha hecho que el terrorismo sea más atractivo para los grupos extremistas. En la revolución informática, las modernas telecomunicaciones suministran cobertura en tiempo real de atentados terroristas. Como el experto en terrorismo Brian Jenkins ha revelado, el terrorismo es el teatro y los terroristas pueden ahora actuar ante una audiencia global. El progreso de los lazos en la comunicaciones darán al terrorismo mayor poder y propaganda.

Atentado del 11 de setiembre del 2001 perpetrado por Al Qaeda contra las Torres Gemelas de  Nueva York.

TERRORISMO DE DESTRUCCIÓN MASIVA
Sin duda es el atentado más
impresionante jamás visto.
La tendencia más ominosa en el terrorismo está también vinculada con la tecnología. Esto se debe a que tras el fin de la Guerra Fría, las armas de destrucción masiva (ADM) se han deslizado de sus controles tradicionales (…) La nueva magnitud de dicho peligro estriba  en que nuevos actores no estatales (como grupos terroristas, fundamentalistas religiosos, aún individuos, etc.), se han unido a una nueva carrera de armas hacia la destrucción masiva. Para Laqueur, el perfil del terrorismo se está expandiendo tanto como su potencial destructivo. Esto es debido a que la proliferación de tecnologías de destrucción masiva y de grupos que buscan activamente provocar muertes masivas está cambiando el rostro de esta amenaza internacional. 

Las ADM en sí representan un peligro inmediato. Pues, mientras las armas nucleares estratégicas siguen bien resguardadas, las de uso táctico se hallan diseminadas en todo lo que fue la URSS. Los controles sobre estas armas han disminuido. (…) Las armas químicas y biológicas son aún más fáciles de adquirir. (…) Aquellas armas serán usadas debido a que son espectaculares. Las anteriores limitaciones terroristas en no utilizar las ADM (pues podían perjudicar su respaldo político), ahora ya no se aplica al nuevo movimiento terrorista desinteresado en dichas acciones.

Osama Bin Laden,
 líder de Al Qaeda
Empero, para Laqueur las ADM no serán usadas dadas las complejas dificultades técnicas, y además los terroristas no las usarán mientras obtengan su botín mediante armas convencionales. Por otro lado, las operaciones terroristas apuntadas a objetivos económicos pueden ser extremadamente efectivas, aunque no siempre. Así, los fundamentalistas islámicos han logrado mermar la industria turística en Egipto al atacar a extranjeros y afectar la economía del país.

La dependencia creciente en la supercarrera de la información de las sociedades desarrolladas así como el sistema bancario internacional podrían proveer a los terroristas de un nuevo espectro de blancos. El desarrollo de virus informáticos podría afectar a los sistemas de mando militar y de control.

LUCHA CONTRA EL TERRORISMO
El trabajo de Kent Oots sobre creación y desintegración de grupos terroristas cita tres formas en que tales entes son desintegrados; por derrota, transformación en grupos políticos y desintegración por causas internas. La influencia externa es relevante en la primera forma; la cooperación internacional será imprescindible. La acción concertada entre la CIA y agencias nacionales similares permitieron eliminar el terrorismo de Alemania, Italia y Quebec.

Supuesta foto de Osama bin Laden luego
 de ser acribillado por un
escuadrón de élite de EE.UU.
Afgano militante de Al Qaeda
El Derecho Internacional  será un gran medio, aunque deberá fortalecernos más. Así encontramos la resolución 1061 de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 1985 para prevenir el terrorismo. Asimismo, el marco jurídico constituido por el Derecho Humanitario y el Derecho Internacional Penal representan la respuesta del Derecho Internacional para la protección del ser humano frente al terrorismo.

Durante el desordenado periodo de Post-Guerra Fría, el terrorismo y otras formas de conflicto de baja intensidad incrementarán su actividad. Debemos estar preparados para  defendernos de tales amenazas.






(*) Tomado del artículo homónimo de Augusto Hernández Campos, publicado en el diario El Comercio del 3/06/97.



OTROS MOVIMIENTOS TERRORISTAS EN EL MUNDO



Las FARC de Colombia, son la guerrilla comunista más
antigua de Latinoamérica. Una de sus características es
el reclutamiento de niños.

 bandera de Al Qaeda, la organización terrorista internacional más peligrosa del mundo.


Euskadi Ta askatasuna "País Vasco y Libertad"
reza el lema del ETA, movimiento separatista Vasco
que opera en España.



Yoko Ashahara, gurú del movimiento religioso Aum Sinrikyo "Verdad Suprema"
 secta apocalíptica  responsable de soltar gas zarín en el metro de Tokyo el 20 de marzo de 1995.




jueves, 11 de abril de 2013

El Asesinato de Sánchez Cerro

MUERTE EN EL HIPÓDROMO












EL GOBIERNO DE SÁNCHEZ CERRO
Presidente Sánchez Cerro en foto oficial.
El comandante Luis  M. Sánchez Cerro había causado la caída del dictador Augusto B. Leguía en 1930 y asumido temporalmente el gobierno. Luego de su intento frustrado de quedarse en el poder,  parte a Europa y al año siguiente regresa al Perú y postula a las elecciones convocadas por las junta de gobierno presidida por David Samanez Ocampo. Fueron una elecciones muy reñidas; Sánchez Cerro tenía a su favor el prestigio de haber causado la caída del presidente Leguía, quien por once años seguidos había gobernado con mano dura el país. El candidato opositor era Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador del Apra, partido político de gran arraigo popular. Sánchez Cerro gana los comicios electorales por un estrecho margen, resultado que no fue aceptado por Haya, quien alegó fraude, pero al ser desestimado su reclamo, el Apra se declaró en rebeldía y, desde ese momento se dio inicio a una guerra civil no declarada entre el Apra y el gobierno, ahora presidido por Luis M. Sánchez Cerro.  Muchos fueron los acontecimientos violentos que se sucedieron desde ese momento, siendo el año de 1932 el que más violencia tuvo, a tal punto que ha sido llamado como  el Año de la Barbarie.

José Carlos Melgar, militante aprista  que  intentó  asesinar
 al  presidente  en Miraflores. Foto inferior, cuerpos 
de apristas acribillados  por las  Fuerzas Armadas en Trujillo.

Marinos insurrectos condu-
cidos a la isla San Lorenzo
  para su ejecución.
Ese año los apristas parecían estar metidos en cada acon-tecimiento violento que ocurría: las protestas reclamando la renuncia del presidente, tanto universitarios, obreros y campe-sinos como de los mismos apristas, un motín en la Marina de Guerra, enfrentamientos armados en la frontera con Colombia y hasta un atentado contra la vida del mismo presidente, cuando este se hallaba en un servicio religioso en el distrito de Miraflores. Pero lo que realmente llevó al límite la escalada de violencia entre el estado y el Apra fue la rebelión de Trujillo, en la que cientos de apristas tomaron por asalto el cuartel O'Donovan de esa ciudad. El gobierno respondió con gran violencia, llegando a morir o desaparecer miles de apristas. Esto afectó la popularidad de Sánchez Cerro, quien fue visto como un dictador al estilo del fascismo italiano y alemán que tanto admiraba.                             
                                                                                                                                                          
Antiguo Hipódromo de Santa Beatriz,
escenario del magnicidio.


Habitantes de Leticia reclamando
su reincorporación al Perú
EL MAGNICIDIO
Para solucionar el problema con Colombia, Sánchez Cerro  decide recurrir a la guerra. Para tal efecto,  decreta  inamovilidad de las tropas y el reclutamiento de los reservistas, que partirían a la frontera con Colombia. Como parte del protocolo, reúne a la totalidad de efectivos en el hipódromo de Santa Beatriz, para pasar revista a las tropas luego de un acalorado discurso patriótico a favor de la guerra. A la salida el acto protocolar, un desconocido logra abrirse paso entre la multitud,  se acerca demasiado al auto de Presidente y realiza tres disparos a quemarropa –y por la espalda- al Presidente, al cual hiere de gravedad.  La escolta presidencial de muerte inmediata al magnicida, del cual sólo se supo su nombre, Abelardo Mendoza Leyva, y que en 1931 se había inscrito en el Partido Aprista. El Presidente fue llevado de inmediato a la Clínica Italiana, pero poco fue lo que se pudo hacer por salvarlo, muriendo a la 1:43 p.m. 

Sánchez Cerro en el auto presidencial
 antes de acudir al hipódromo.
  
Después del atentado, y siguiendo con el protocolo, esa misma tarde, la Asamblea Constituyente, que cumplía las funciones del Legislativo, y ante la inexistencia de un Vicepresidente (que fueron suprimidos con la nueva Constitución) decide nombrar como Presidente al General de División Óscar R. Benavides, quien entonces era Jefe del Ejército, aún antes de comprobarse el deceso del Presidente todavía agonizante.

EL MAGNICIDIO ¿UNA CONSPIRACIÓN?
Benavides, primer sospechoso.
Las sospechas de una conspiración fueron evidentes para muchos, pero nadie se atrevió a afirmarlo públicamente. Hoy las pruebas saltan a la vista: Un desconocido armado logra acercarse demasiado a la caravana presidencial y nadie se da cuenta. Logra hacerse paso entre los guardaespaldas del Presidente y disparar tres tiros por la espalda, sin que éstos reaccionen oportunamente. En lugar de capturar al asesino, la guardia presidencial le da muerte inmediata, cuando lo más apropiado hubiera sido interrogarlo para conocer sus motivaciones o a otros posibles implicados, ya que muchos aseguraron haber escuchado más disparos. Como prueba estaría cerca de ocho orificios de bala en el auto descapotado del herido. Antes que muera Sánchez Cerro, ya estaba juramentando Benavides como nuevo Presidente. Además existía el rumor que una persona del entorno presidencial, que nunca fue identificada, había convencido a Sánchez Cerro de no usar su chaleco antibalas ni su auto blindado, asegurándole seguridad total durante el evento. 

Cortejo fúnebre 
Fueron 8 los orificios de bala  en el auto presidencial. 3 en la parte de atrás y 5 en la capota. El cuerpo del Presidente presentaba un disparo en el pecho con trayectoria de abajo hacia arriba, que le causó la muerte. Si Mendoza Leyva disparó por detrás, era imposible que hubiera matado a Sánchez Cerro. Los orificios de bala corresponden a 4 armas diferentes. 

Hospital Italiano, en el cruce de las
avs. Abancay y Grau
Estudios recientes apuntan como posibles culpables a los miembros de la oligarquía y al sector aristocrático de las FF.AA., que temían la posibilidad de una guerra con Colombia y que no veían con buenos ojos a un Presidente violento, que por su origen humilde y mestizo gozaba del apoyo político de una población mayoritariamente pobre e indígena, en un país donde la mayoría de líderes políticos, incluyendo a Haya de la Torre y a Mariátegui, eran blancos y miembros o descendientes de la aristocracia, ajena a los intereses de las mayorías; incluso se piensa en una conspiración financiada por EE.UU, pues, de recuperar Perú el Trapecio Amazónico, los negocios de este país en ese territorio que ahora era parte de Colombia, estarían en riesgo. Su muerte no cerró uno de los períodos más violentos de nuestra historia, pues Benavides, que había juramentado para culminar con el período del Presidente asesinado, a pesar de haber decretado una tregua política, continuó con la tradición violentista de Sánchez Cerro. 


Tumba del Presidente Sánchez Cerro en el cementerio Presbítero Maestro.
Muestra a la Madre Patria cargando el cuerpo del presidente fallecido a los 43 años de edad.



Posiblemente nunca se sepa a ciencia cierta quién mató al presidente Sánchez Cerro ni cuáles sean los móviles; el misterio queda abierto. Esperemos que algún día algún historiador dedique su tiempo al tema y podamos saber al fin la verdad. 


Para entender mejor el tema, incorporo una secuencia del programa A la vuelta de la esquina, dedicado a los magnicidios de José Balta, Manuel Pardo y Lavalle y Luis M. Sánchez Cerro.






Un video complementario:Aaldo Mariátegui diserta sobre Sánchez Cerro.


Recientemente publicado (2018),  por el IEP , el libro Cómo matar a un Presidente, del
historiador Rolando Rojas, aborda los tres magnicidios más importantes -y polémicos-
de nuestra historia, el de Bernardo Monteagudo, el de Manuel Pardo y Lavalle y, por supuesto, el de Luis M. Sánchez Cerro.

A propósito de su publicación, la revista Caretas entrevistó al autor. La publicación completa se puede leer en el sugioente link. 

https://caretas.pe/cultura/toda-la-sangre/

El siguiente link corresponde a un blog donde se explica al detalle quién era Abelardo Mendoza Leyva, aunque hay que las opiniones hay que tomarlas con pinza pues están un poco parcializadas.

https://pueblomartir.wordpress.com/2012/11/25/abelardo-mendoza-leiva/#comment-3223

El Año de la Barbarie

EL AÑO DE LA BARBARIE DE 1932

Presidente Sánchez Cerro en foto oficial.

EL GOBIERNO DE SÁNCHEZ CERRO
El Comandante Luis M. Sánchez Cerro había causado la caída del dictador Augusto B. Leguía en 1930 y asumido temporalmente el gobierno. Luego de su intento frustrado de quedarse en el poder, parre a Europa y al año siguiente regresa al Perú y postula a las elecciones convocadas por la junta de gobierno presidida por David Samanez Ocampo. fueron unas elecciones muy reñidas; Sánchez Cerro tenía a su favor el prestigio de haber causado la caída de Leguía, quien por once años había gobernado con mano dura el país. el candidato opositor era Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador del Apra, partido político de gran arraigo popular. Sánchez Cerro gana los comicios electorales por un estrecho margen, resultado que no fue aceptado por Haya, quien alegó fraude, pero al ser desestimado su reclamo, el Apra se declaró en rebeldía y, desde ese momento, se dio inicio a una guerra civil no declarada, entre el Apra y el gobierno, ahora presidido por Luis M. Sánchez Cerro. Muchos fueron los acontecimientos violentos que se sucedieron desde ese momento, siendo el año de 1932 el que más violencia tuvo, a tal punto que ha sido llamado el Año de la Barbarie.


Sánchez Cerro y su gabinete ministerial. durante su gobierno las tropas salieron a las calles para mantener el orden.
Arriba: Recreación del atentado de Miraflores
Abajo: José Carlos Melgar antes de ser
condenado a cadena perpetua

EL AÑO DE LA BARBARIE
Con ese nombre se conoce al año de 1932, por la cantidad de hechos violentos en los que el APRA tuvo el rol principal junto a las FF.AA. Y si bien, el partido aprista nunca reconoció el gobierno de Sánchez Cerro, éste tampoco hizo nada por apaciguarlo; por el contrario, desencadenó la represión más violenta que se haya visto hasta el momento, tomando características de una guerra civil no declarada. 

EL ATENTADO DE MIRAFLORES
El año se inicia con manifestaciones apristas exigiendo la renuncia del Presidente y protestando por la clausura de sus locales y el cautiverio de sus militantes. El 6 de febrero muere en el Hospital Naval del Callao el expresidente Augusto B. Leguía, como consecuencia de los malos tratos recibidos cuando se encontraba confinado en la Penitenciaría de Lima. Exactamente un mes después, el domingo 6 de marzo, Sánchez Cerro es víctima de un atentado al salir de la iglesia de Miraflores, perpetrado por el militante aprista José Carlos Melgar. Aunque este dijo que actuó por su cuenta, el gobierno responsabiliza a Haya de la Torre de ser el autor intelectual, por lo que es confinado en la Penitenciaría de Lima (6/05/32).


Exequias del expresidente Leguía
LA SUBLEVACIÓN DE LOS MARINOS
Eleuterio Medrano, segundo a la izquierda,
y los marinos sublevados.
Al día siguiente de su captura, los marinos de los cruceros Grau y Bolognesi se sublevan e intentan apoderarse de uno de los submarinos, esperando el apoyo del resto de los miembros de la Marina de Guerra, que por el contrario, procedió al abordaje luego de atacarlos a cañonazos y de bombardearlos. Se halló como responsable al marino Eleuterio Medrano, quien junto a los amotinados, fue fusilado en la isla San Lorenzo el 8 de mayo. A pesar del tiempo transcurrido, no se sabe con seguridad la razón de tal amotinamiento, para algunos eran comunistas, mientras que para otros, eran  apristas.  Tal vez nunca se sabrá.

Momento en que los marinos son conducidos 
a la Isla San Lorenzo para ser ejecutados.









 LA REBELIÓN APRISTA DE TRUJILLO
Luis A. Flores
Fue sin duda la Rebelión de Trujillo, el acontecimiento que marcó la década. Llevada a cabo por Agustín Haya de la Torre, her-mano del líder aprista y  a quien los sublevados nombraran Prefecto de la ciudad- y miles de militantes que armados, asaltaron el cuartel O’Donovan de esta ciudad, el 7 de julio de 1932, y que al no tener el apoyo esperado, quedaron aislados. Los sublevados resisten dramáticamente el bombardeo de la aviación sobre la ciudad -en lo que fue el debut militar de la Fuerza Aérea Peruana- y la incursión de soldados y tanques enviados desde Lima y Lambayeque, así como de los grupos paramilitares creados por el Ministro de Gobierno y líder del partido Unión Revolucionaria Luis A. Flores, al cual apodaban “El Mussolini Peruano” por las simpatías públicas que sentía por el Fascismo italiano.

Luis A.Flores con la
indumentaria fascista italiana
Apristas victimados en Trujillo.
A los dos días, el Ejército toma la ciudad casa por casa. Tal brutalidad provoca la exaltación del pueblo, que en  la madrugada del 10 de julio ingresa violentamente al cuartel y lincha a los militares que los rebeldes apristas tenía como rehenes. Por su parte, el Ejército fusila sin piedad, en el centro arqueológico de Chan Chan a por lo menos, un millar de apristas, según testimonio del mismo Flores, aunque cálculos más recientes aumentan a 5 000 el número de víctimas, incluyendo a los desaparecidos.

Agustín y Víctor Raúl Haya de la Torre

Tal derramamiento de sangre, acabó con el respaldo popular que tuviera Sánchez Cerro, que desde ese momento, apoyaría incondicionalmente al APRA. Nuevamente Haya de la Torre es acusado de haber planeado –desde la cárcel- la rebelión aprista de Trujillo, por lo que es condenado a muerte, pena que sería cambiada por exilio debido a la presión internacional de algunos de los intelectuales más destacados de la época como Albert Einstein, Gabriela Mistral y Bertrand Russell.

Pobladores de Leticia exigiendo su
reincorporación al Perú
EL CONFLICTO CON COLOMBIA  
Ese mismo año se cumple el décimo aniversario de la entrega del Trapecio Amazó-nico a Colombia y los pobladores de la ciudad de Leticia se apoderan de la plaza de la ciudad exigiendo su reincorporación al Perú con el izamiento del pabellón nacional y la entonación de nuestro himno patrio. Como son fuertemente reprimidos por el ejército colombiano, Sánchez Cerro decide acudir en su ayuda, produciéndose algunos enfrentamientos en Güeppí y Puerto Meléndez. La guerra era inminente cuando el Presidente es asesinado. Su reemplazante, el General Benavides, retira la desmovilización de las tropas peruanas y reconoce el tratado Salomón-Lozano para lograr la paz. Ante tal orden, el 28 de junio de 1933, como protesta por la entrega de Leticia a Colombia, las tropas del Ejército en Iquitos se sublevan, pero al no tener el apoyo esperado, son rápidamente reprimidos. Sus líderes fueron sometidos a corte marcial y ajusticiados.

EL FIN DE SÁNCHEZ CERRO

Los hombres violentos siempre tienen un fin violento, parece ser la frase que  mejor describe a lo que le pasó a Sáncez Cerro, pues al año siguiente, cuando se encontraba pasando revista a las tropas que partirían a la frontera norte para recuperar el Trapecio Amazónico, fue asesinado en el hipódromo de Santa Beatriz por un militante aprista. El general Oscar R. Benavides lo reemplazó en la presidencia hasta 1939.

Izquierda: Sánchez Cerro poco antes de partir a su destino final. Al centro: Su funeral. Derecha: Óscar R. Benavides

El tema de la rebelión aprista de Trujillo no ha sido muy estudiado por los historiadores peruanos, sin embargo existen una pocas publicaciones, entre ellas, El Año de la Barbarie. Perú 1932, de Guillermo  Thorndicke, donde a manera de novela se recrean los sangrientos acontecimientos ocurridos en la capital liberteña; Historia de la Revolución de Trujillo de Alfredo Rebaza Acosta y más recientemente, La Insurrección de Trujillo, obra póstuma de Margarita Giesecke, publicada el 2012.

Algunos de los libros que se han ocupado del tema. El primero es una novela histórica, el del centro, un estudio histórico publicado apenas dos años después de los sucesos de Trujillo y finalmente, la más reciente publicación sobre el tema.


4/09/16

Recientemente, indagando en internet, encontré varias publicaciones más. Tres de ellas bajo el punto de vista regional, una publicada por el Ministerio de Gobierno y Policía durante el mandato de Manuel Odría en 1959 y una reciente publicación de Nelson Manrique, del 2009. Las primeras tratan sobre la revolución de Trujillo, pero desde el punto de vista parcializado del APRA, mientras que Manrrique la aborda como un episodio de la historia aprista. Además, encontré la novela Lázaro, de Ciro Alegría, donde se narra, a partir de su experiencia personal como militante aprista, los sucesos de julio de 1932.


Tres publicaciones trujillanas dedicadas a la Revolución de 1932, donde se difunde la versión aprista de la sublevación.

Mención aparte merece el folleto del gobierno. Una publicación totalmente parcializada y tendenciosa, que fue escrita con la finalidad de legitimizar la persecución del Estado al partido de la estrella, donde lo presentan casi como un grupo terrorista. Basta con leer el texto que nos introduce -a manera de aclaración- al contenido de esta publicación: "Los crímenes y actos de terrorismo cometidos en forma sistemática por la secta aprista en el Perú que se dan a conocer en este folleto, están debidamente comprobados. Su narración está hecha a base de documentos oficiales y de pruebas irrefutables". A lo largo de la publicación los apristas son llamados delincuentes, terroristas, búfalos, asesinos, fanáticos y mafiosos. Qué más pruebas que estas de su intencionalidad. Y por último, otro libro de Guillermo Thorndicke, La República Militar; donde se aborda al mejor estilo del periodismo gráfico, todo el Tercer Militarismo, en sus cuatro fases (la de los años 30, 50, 60 y 70), donde aborda con gran cantidad de detalles y abundantes fotos (muchas de las cuales utilicé para mi artículo) los episodios ocurridos durante el gobierno de Sánchez Cerro, teniendo la insurrección aprista de Trujillo de 1932, un lugar importante.

Una publicación de 1966


El libro completo se encuentra en el siguinete link:
https://es.scribd.com/doc/53090881/1949-Los-crimenes-del-APRA

Como se puede apreciar, las publicaciones sobre el tema son más de las que se creía, solo falta que sean difundidas.