jueves, 3 de septiembre de 2020

Ramón Castilla

EL APOGEO REPUBLICANO: EL PERIODO DE RAMÓN CASTILLA





LA ANARQUÍA MILITAR
La disolución de la Confederación Peruano-Boliviana abrió paso a los peores años de anarquía política del Perú. Se sucedieron en el mando media docena de presidentes, que en ocasiones apenas mantuvieron el poder unas semanas. Entre la salida de Bolívar en 1826 y la primera presidencia de Castilla en 1845 -un periodo de diecinueve años- se contaron más de doce presidentes,  con un promedio de año y medio de gobierno por cabeza. En menos de veinte años se promulgaron seis Constituciones. Cada caudillo parecía luchar, no por hacer realidad una causa o un proyecto, sino por contentar a sus seguidores con las prebendas que la conquista del Estado implicaba. Era el modelo del Estado Patrimonial, en el que el gobernante identificaba los negocios y bienes del Estado como asuntos personales de los que podía disponer con amplia libertad quien tuviese la maña de poder conquistarlo.

Una figura interesante de esa hornada de caudillos fue el General Manuel Ignacio de Vivanco, quien contaba con una formación intelectual poco común entre los militares de su tiempo. Como muchos políticos de la época, debió pasar varios destierros en Chile, donde tal vez se inspiró para construir una organización estatal que se asemejara al Estado del ministro sureño Diego Portales: la República Autoritaria. Dirigió Vivanco entre 1843 y 1844 en el Perú un Directorio que dio los primeros pasos hacia la modernización del Estado con el reconocimiento de la deuda pública, la confección de un presupuesto, la sistematización del Poder Judicial y la construcción de escuelas. 

Vivanco
Vivanco gobernaba en forma autoritaria, dictatorial, al mismo tiempo que se preocupaba por impulsar la educación y difundir las artes, pero siempre sin tomar en cuenta a opinión de los ciudadanos. Tal era el autoritarismo ultra conservador de Vivanco que en 1843 las fuerzas de oposición se levantaron en armas en Arequipa en la llamada Revolución Liberal del Sur, liderada por Ramón Castilla, Domingo Nieto y Domingo Elías, revolución que causaría la derrota del presidente en la batalla del Carmen Alto en Arequipa, teniendo que exiliarse en Chile hasta 1850.

Del caos político resultó al fin triunfante un caudillo llamado a ejercer profunda influencia en el Perú del siglo XIX: Ramón Castilla. Con él el Estado caudillista se elevó a su expresión más institucionalizada y se inició un proceso de  reformas liberales.



CASTILLA EN EL PODER
Después de su victoria al mando de la caballería en la Batalla de Yungay el 20 de enero de 1839, es nombrado Ministro de Guerra y Hacienda del gobierno de Agustín Gamarra. Luego, Castilla junto con Domingo Nieto derroca a Manuel Ignacio de Vivanco en la batalla de Carmen Alto. Nieto asume la presidencia pero fallece a los pocos meses. Castilla asume provisoriamente la Jefatura del Estado el 17 de febrero de 1844 hasta el 11 de diciembre de ese año gracias a una argucia política en la que el vicepresidente Manuel Menéndez asume la Presidencia provisionalmente mientras el Congreso elige al nuevo Presidente Constitucional para el periodo  de seis años,  resultando elegido abrumadoramente  el mismo Ramón Castilla. De esta manera, asume el mando de la nación sin el estigma de ser considerado un golpista.

Ya en el gobierno, Castilla consiguió una paz duradera gracias a sus dotes de estadista; pues no sólo se logró imponer a los caudillos que pugnaban por llegar al poder, sino que declaró amnistía para todas las ofensas políticas y militares permitiendo el regreso de los desterrados por los gobiernos anteriores. Pero fue un hecho fortuito el que le permitió realizar grandes obras sociales y de infraestructura; la repentina demanda de guano de las islas por las naciones europeas que hallaron en este recurso la solución a sus problemas agrícolas.  Es así como, con el dinero obtenido por la venta del guano a Inglaterra se hicieron grandes obras como el impulso a la navegación a vapor en el Pacífico con la compra de las embarcaciones Amazonas y Rímac, además de los bergantines Gamarra y Guise, así como la goleta Limeña convirtiendo a la Marina de Guerra en la líder de esta parte del continente. El Ejército también fue fortalecido en su gobierno. Su idea parece haber sido convertir al Perú en la primera potencia de Sudamérica, siempre teniendo a Chile como referente, pues conocía las ideas expansionistas de sus gobernantes desde su época escolar en el país del sur.

Casi desde el principio de su gobierno se preocupó por el desarrollo de la región amazónica, hasta ese momento olvidada y postergada por los gobernantes que le precedieron. No sólo creó el Departamento Fluvial de Loreto, sino que impulsó la colonización de la selva con inmigrantes europeos, procedentes de Alemania y especialmente de la región austriaca del Tirol, quienes fueron llevados a Pozuzo durante el gobierno de su sucesor Rufino Echenique. Pero la migración más numerosa provino del oriente asiático, específicamente del sur de China: Shangai, Macao y Cantón. Inmigrantes chinos fueron contratados para que trabajen en las pujantes haciendas azucareras y algodoneras de la costa, cuando la realidad fue que inescrupulosos comerciantes los llevaron con engaños a las islas como las de  Chincha,  donde los consignatarios guaneros los hicieron trabajar en la extracción del preciado guano de las islas, pero en condición de semiesclavitud, sometidos a todo tipo de abusos.

En infraestructura; tendió la línea telegráfica entre Lima y Callao y especialmente con al compra y construcción del primer ferrocarril de Sudamérica que unía Lima y Callao. Tanto era el dinero que ingresaba por la venta del guano que pudo pagar la deuda externa peruana con Inglaterra e inició el pago de la deuda interna. Emprendió la construcción de obras urbanas como los servicios de agua potable y alumbrado a gas y el empedrado de las calles de Lima. Comenzó a pagar con regularidad los sueldos de los miembros del Ejército y la Marina, así como de todos los empleados públicos, los ya existentes y los nuevos, construyó la Penitenciaría de Lima y mejoró el régimen carcelario, embelleció la capital con parques y monumentos  

Echenique
Su primer gobierno concluye en 1851, siendo reemplazado por Rufino Echenique contra el que se rebeló tiempo más tarde debido a los escándalos de evidente corrupción en la Consolidación de la deuda interna, es decir, en el pago de las deudas contraídas por el Estado con ciudadanos del país desde los tiempos de la Independencia. Inició así una revolución en pos de recobrar la dignidad del Estado peruano. Aprovechando tal coyuntura, decreta en diciembre de 1854 la abolición de la esclavitud de los negros y del pago del tributo indígena con la finalidad de obtener mayor cantidad de combatientes que le aseguren su victoria sobre Echenique, la cual se logró después de la batalla de La Palma. Una vez conseguido su objetivo y estando nuevamente en el poder, decretó su aprobación.

SEGUNDO GOBIERNO
Después de la derrota de Echenique –para muchos entendidos, el presidente más corrupto del siglo XIX- Castilla asume el poder por segunda vez como Presidente Constitucional. La más importante de sus obras fue la creación de la Constitución Política de 1856 -de tendencia liberal- y de otra en 1860 de tendencia moderada, con la finalidad de otorgarse mayor poder que el Congreso y reelegirse inmediatamente. Dejó así al descubierto un nuevo estilo de gobernar, el autoritarismo, similar a aquel contra el que se rebeló años antes. 




Gracias a la nueva Constitución de 1856  , mandó elaborar los Códigos de Justicia, el Penal y el Civil, así como el Código de Comercio de vital importancia dada la gran demanda que el guano y ahora también el salitre tenían en el exterior; creó la Ley de Cesantía y Jubilación, la libertad de imprenta, estableció el sufragio directo para todos lo peruanos alfabetos, creó el consejo de Ministros, restableció su poder a los gobiernos locales o municipales y a las Juntas Departamentales y especialmente, se estableció la vacancia de la Presidencia caso de golpe y autogolpe de Estado. Y en el plano internacional, derrotó a Ecuador cuando este país había otorgado a Inglaterra grandes extensiones de selva peruana,  como en parte de pago de su deuda externa. El conflicto terminó con la victoria peruana y la firma del tratado de Mapasingue de 1860, donde Ecuador reconocía que los territorios de la selva ubicados entre los ríos Pastaza y Bombonaza  pertenecían al Perú según constaba en la Real Cédula de 1802 y por lo tanto la venta de estos territorios a Inglaterra era ilegal, teniendo que declarar nula dicha transacción comercial.




JUICIO CRÍTICO
Si bien Castilla puede ser considerado –y de hacho lo es-  el mejor Presidente peruano del siglo XIX debido a  la gran cantidad de obras que realizó, tuvo también su lado oscuro. Todo lo bueno que pudo haber realizado durante su primer gobierno y durante el interludio entre el éste y su segundo mandato, se vio prácticamente oscurecido por el autoritarismo que mostró en su segundo gobierno, donde no toleró ningún tipo de oposición. Prácticamente fue un dictador que modificó la Constitución Política que él mismo había creado y que fomentaba las libertades civiles  para crear otra de corte conservador, que le daba mayor injerencia al Presidente sobre el Congreso que quedaba supeditado a la autoridad del Ejecutivo, pudiendo además el Presidente –desde ese momento- reelegirse inmediatamente; medida que hasta hoy resulta de lo más polémica pues se considera que es el primer paso para la perpetuación en el poder del gobernante de turno, así como de la corrupción, el abuso de poder y la impunidad que pudieran estar presentándose durante su gestión.

Pero con el transcurrir del tiempo, las buenas obras son las que han trascendido en el imaginario popular y en los libros de historia escolar. No en vano entró en la lista de los peruanos más importantes del milenio pasado. Siempre será recordado como el Libertador de los negros, olvidando que estos buscaron su libertad por iniciativa propia y de hecho, muchos la consiguieron, ya sea comprándola o dedicándose al cimarronaje. Incluso se oculta que antes que él, ya San Martín había decretado la abolición de la esclavitud, aunque sea sólo para los nacidos a partir del 28 de julio de 1821, y aún mucho antes que San Martín, Túpac Amaru II había hecho lo propio a finales del siglo XVIII, sin tener la acogida deseada.

Caricatura alusiva a la abolición de la esclavitud y del tributo indígena

Si bien el Estado se enriqueció con la venta del guano, degeneró en extravagancias, despilfarro y actos de corrupción que durante la gestión de Echenique llegaron a proporciones escandalosas. Y ni hablar de los grandes abusos que se cometieron con los trabajadores. Basta recordar que la abolición de la esclavitud fue realmente una manumisión, donde el Estado pagó una indemnización a sus dueños de 300 pesos, la más alta de América. Uno de los mayores despilfarros de su gobierno. Fueron aproximadamente 8 millones de pesos por la libertad de 26 mil esclavos, cuando sólo existían aproximadamente 16 mil. En cuanto a los ferrocarriles, se construyeron  más por imitación que por necesidad, más para satisfacer las demandas del mercado internacional que para lograr la integración del país.

Castilla y sus ministros

Se le considera un gran demócrata, pero se olvida que las dos veces que llegó al poder lo hizo por la puerta falsa de la revolución contra el gobernante legítimamente elegido, lo que demuestra su carácter explosivo contra aquél que no gobernaba según su parecer, aunque siempre tras la fachada de la defensa de la moralidad y la dignidad nacionales, lo que le costó la vida, pues murió casi septuagenario al caer de su caballo  el 30 de mayo de 1867  en pleno desierto de Tiviliche (Tarapacá) cuando participaba en una revolución para derrocar al Presidente Mariano Ignacio Prado.

Representación de la muerte de Castilla

Aún así, con todos sus defectos, no se puede negar la gran labor política y administrativa que realizó. Gracias a él, el Perú avanzó a pasos agigantados hacia el liderazgo en Sudamérica, liderazgo que se hubiera logrado de haber continuado sus sucesores con la labor por Castilla iniciada. Con dos Presidentes como Castilla, Chile no nos ganaba la guerra solía decir uno de mis profesores de secundaria y pienso que tenía razón.








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FUENTES:
“Diccionario histórico Biográfico del Perú” – Juan Castillo morales y  Margot Muga
“Historia del Perú Contemporáneo” Carlos Contreras y Marcos Cueto
“Historia General de los Peruanos” T. 3 – Carlos Daniel Valcárcel y Agustín de la Puente Candamo
“República” – Percy Cayo Córdova, en Enciclopedia Temática del Perú, t. III



Billete de 200 soles dedicado a Castilla en los años 70, en el gobierno del General Velasco


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ACTIVIDADES:
1-¿Qué obras realizó Castilla en sus diferentes gobiernos?
2-¿Qué tan positivo o negativo te pareció Castilla como gobernante y por qué?
3-Realiza un organizador visual sobre el tema


Billete de 100 intos del gobierno de los años 80, durante el gobierno de Alan García 





domingo, 30 de agosto de 2020

Los planes nazis para Perú


UN MAPA DONDE SE REGALABA EL PERÚ A CHILE




En octubre de 2011 se cumplen 70 años de la mención a un documento cartográfico que supuestamente era de los nazis cuando, en verdad, había sido dibujado por el espionaje británico. La historia es la siguiente.
CHURCHILL, ROOSEVELT Y EL MAPA
En el año 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, Alemania del Tercer Reich y el Reino Unido de la Gran Bretaña estaban librando una batalla sin cuartel. Adolf  Hitler y Winston Churchill sabían que todo dependía de la actitud que tomara los Estados Unidos de Norteamérica, nación en la que se debatía la neutralidad o la intervención. Franklin Delano Roosevelt (1882-1945), presidente de USA, era amigo personal de Churchill y estaba convencido que su país tenía que entrar en la contienda. ¿Cómo convencer al parlamento y a sus conciudadanos para que acepten esa intromisión?, era su mayor problema.
Winston Churchill, muy hábilmente, mandó a un grupo de intelectuales a Estados Unidos, quienes, para graficar el peligro para América de un dominio nazi no tuvieron una mejor idea que elaborar un falso  mapa llamada de la “América nazi”. Roosevelt mencionó este documento en un discurso  de octubre de 1941, Día de la Armada, para convencer a los norteamericanos que tenían que defender la “doctrina” Monroe (“América para los americanos”). El 7 de diciembre de 1941 se produjo el ataque de los japoneses a Peral Harbor. Luego de 4 días, USA declaró la guerra a Alemania.
El “mapa secreto” de la “América nazi” consideraba cinco países:
- Guayana, que estaría tutelado por el gobierno colaboracionista francés de Vichy.
- Nueva España, formada por Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá y bajo control nazi.
- Chile, que sería una fusión entre Perú, parte de Bolivia, Chile y parte de la región de Antofagasta.
- Argentina, formada por la propia Argentina, Uruguay y Paraguay y el resto de la región de Antofagasta.
- Brasil, la unión de Brasil y parte de Bolivia.
 







¿Y EL PERÚ?
En el mapa de la “América nazi” no se consideraba al Perú. Nuestro país fue ninguneado y sobre nuestro territorio está puesta la palabra CHILE ¿Los espías británicos pretendieron  hacer creer que esa fue una idea de los nazis, cuando en realidad fue una composición cartográfica de ellos?


“Hitler ha dicho en muchas ocasiones que sus planes de conquista no se extienden a través del Océano Atlántico. Pero yo tengo en mi posesión un “mapa secreto”, hecho en Alemania, por su gobierno, y que muestra sus planes para un “nuevo orden mundial”. Es un mapa de Sudamérica y parte de América Central y de cómo Hitler pretende reorganizarlas (…) El mapa, amigos míos, deja claro no solo el destino que los Nazis desean para Sudamérica, sino también para los EE.UU.”. ROOSEVELT


UNA INQUINA HISTÓRICA

Tal como lo demostraron  en la Guerra del Pacífico (1879-1883), los británicos seguían teniendo animadversión al Perú y utilizando la mentira, en 1941,  querían hacer desaparecer a nuestro país.

Chile fue escrito sobre territorio peruano.

La Amazonía era cedida a la Nueva España.

En América del Sur solo debían existir: Argentina, Chile, Nueva España, Brasil y Guayana.


Julio R. Villanueva Sotomayor
   Lima, octubre de 2011
 www.identidad-peru.com

lunes, 10 de agosto de 2020

Los verdaderos Dinosaurios

¿Eran los dinosaurios como los hemos imaginado?

Un ilustrador reaviva el debate sobre los sesgos de interpretación de los fósiles y señala que estamos añadiendo características inventadas a los dinosaurios. El asunto se lleva debatiendo más de un siglo, desde el propio origen de la paleontología.
 ANTONIO MARTÍNEZ RON
Lo que usted ve sobre estas líneas no es una reconstrucción de un dinosaurio. En realidad es la imagen que el artista gráfico C.M. Kosemen ha creado a partir del cráneo de un hipopótamo actual. Para hacerlo, explica, ha aplicado las mismas premisas que se aplican cuando se reconstruye un dinosaurio, y el resultado, salta a la vista, se parece a un hipopótamo real lo que un huevo a una castaña.
Las representaciones de dinosaurios no se parecen a criaturas vivas, sostiene C.M. Kosemen
Este punto de vista provocativo queda reflejado en su libro 'All Yesterdays...', publicado en el 2012 y que ha reavivado la polémica tras un reciente artículo en Atlas Obscura. En opinión de Kosemen, hay una tendencia entre los paleoilustradores, entre los que él se cuenta, a exagerar las garras de los dinosaurios y de hacer sus cabezas parecidas a las de los cocodrilos. “Siempre tienen esas extrañas sonrisas en las que se ven los dientes”, asegura, al tiempo que recuerda que la mayoría de los animales tienen labios y protuberancias de grasa y piel que tapan los dientes y sobresalen aquí y allá. El problema, a su juicio, es que las representaciones de dinosaurios no se parecen a criaturas vivas. Para explicarlo salpica su libro con ilustraciones de animales actuales reinterpretados con el supuesto criterio de la reconstrucción de dinosaurios. Así, por ejemplo, lo que representa en la siguiente imagen es cómo serían un elefante, una cebra y un rinoceronte si los interpretáramos a partir de sus huesos con esas pautas:
Representación libre de un elefante, una cebra y un rinoceronte a partir de sus esqueletos
Representación libre de un elefante, una cebra y un rinoceronte a partir de sus esqueletos Cortesía de C.M. Kosemen
Para Kosemen, las ilustraciones de los dinosaurios deberían tomar más rasgos de los animales que viven hoy en día. Estos están llenos de estructuras blandas que no quedan en los fósiles y que se manifiestan en forma de aletas, papadas o sacos de piel. “Puede que incluso haya formas que nadie ha imaginado”, asegura. “Pudo haber dinosaurios herbívoros, por ejemplo, que tuvieran armaduras como las del pangolín o el armadillo que no fueran conservadas en fósil. Podría también haber dinosaurios con espinas como las de puercoespín”.
Reconstrucción libre y "dinosaurica" de un babuino a partir de sus huesos
Reconstrucción libre y "dinosaurica" de un babuino a partir de sus huesos Cortesía de C.M. Kosemen
Para el divulgador y doctor en Paleontología Francisco Gascó, conocido en redes como @Pakozoiko, el análisis de Kosemen tienen muy poco rigor e ignora principios básicos de la reconstrucción de dinosaurios. “Su visión incide en la parte de interpretación libre que conlleva la reconstrucción de fósiles”, asegura, “Pero lo cierto es que ignora la base a la hora de empezar una reconstrucción”. Antes de empezar a trazar líneas de contornos de piel a partir de un esqueleto los restos deben estar estudiados y clasificados, recuerda, con lo que se crea un marco de actuación. “Si se clasifica como un mamífero”, explica, “ya estaríamos desechando escamas, plumas y estructuras más típicas de otros vertebrados, por ejemplo”. Y lo mismo sucede con la musculatura. “La comparación de la musculatura se hace siempre dentro de un "marco filogenético" muy cerrado. Por ejemplo, para dinosaurios se usan únicamente aves y cocodrilos como comparación”.

"Es verdad que hay sesgos en las reconstrucciones”, admite Peñas Artero, “pero hasta un límite”
José Antonio Peñas Artero (@japa6691) es uno de los mejores ilustradores españoles en el campo de la paleontología. En su opinión, Kosemen se ha limitado a plantear una caricatura burda del proceso de paleoreconstrucción, ignorando completamente la base en la que se apoya dicho proceso, que es la anatomía comparada. “Es verdad que hay sesgos en las reconstrucciones”, admite, “pero hasta un límite”. Lo que plantea este ilustrador no se parece en nada a lo que hacen los profesionales en este terreno. “No es cierto, no reconstruimos los seres poniendo una capa de piel en los huesos. La anatomía comparada es fundamental en estos casos”, reclama. “Si alguien reconstruye un cachalote o una orca”, explica, “nunca le pondría una cola de reptil o pez. Cualquier anatomista identificaría los cráneos de esos animales como de mamíferos, y aunque nunca encontráramos sus colas, sabría que en el movimiento natatorio los mamíferos ondula en el plano vertical, porque nuestra espina dorsal se mueve así”.
Un estudiante de arqueología representa erróneamente un cachalote y una orca a partir de su esqueleto
Un estudiante de arqueología representa erróneamente un cachalote y una orca a partir de su esqueleto @AtiliusAugustus
Sin embargo, sí hay parte de la crítica que tiene razón, como la que se refiere e a elementos que no podemos conocer por el registro fósil. “Que incluya la representación del elefante es gracioso porque, de no existir elefantes vivos, no podríamos haber interpretado el enorme hueco nasal de los cráneos de mamuts y mastodontes como el lugar donde va de la trompa”, asegura. “Pero como teníamos los elefantes como referencia, nadie reconstruiría un mamut con un aspecto parecido a lo que él [Kosemen] dibuja”. Si recogiéramos restos de delfines actuales, sin ir más lejos, tampoco sabríamos que tienen una aleta. Y eso pasó exactamente con los primeros restos de ictiosaurios, aunque sabiendo que eran reptiles y cómo se movían se predijo que podrían tener una proyección en forma de aleta caudal. “Y cuando se descubrieron los fósiles alemanes, que habían dejado una marca del perfil de las aletas, se comprobó que su predicción era correcta”, recuerda Peñas.

Los iguanodontes mueren de pie

El debate sobre la interpretación de los fósiles es tan viejo como la propia paleontología. Comienza a mediados del siglo XIX cuando Gideon Mantell descubre un enorme diente en un bosque inglés y por su semejanza con el diente de una iguana bautiza a la especie propietaria como iguanodonte. “Mantell extrapoló los datos y pensó que los resto pertenecían a una iguana gigante de 12 metros”, explica Peñas. “Más adelante Owen pensó que se trataba de una criatura mamiferiana, algo así como un rinoceronte con cola”.
A lo largo de los siglos, el paradigma iría cambiando y con él la forma de representar el animal. En 1877 se descubrieron los fósiles de 31 iguanodontes perfectamente conservados en una mina de carbón de la localidad belga de Benissart y se comprendió que la propuesta de Owen no tenía sentido. “Hay una famosa fotografía del paleontólogo que montó sus esqueletos, Louis Dollo, en la que se ve que estaba buscando algo con los que compararlo, porque en la imagen tiene un esqueleto de ibis [el ave africana] y otro de canguro”, explica Peñas. “Como el paradigma del mamífero seguía estando activo, Dollo siguió reconstruyendo el iguanodon como un canguro, cuando tenía todos los elementos para haberlo interpretado correctamentePor eso los dinosaurios se representaron casi caminando, como humanos, durante décadas”.
La tendencia a representar a los terópodos en vertical, tipo Godzilla, se ha mantenido casi hasta nuestros días. Hace unos años, un equipo de la Universidad de Cornell hizo una prueba con 111 estudiantes de universidad y 143 de bachillerato a los que pidieron que dibujaran un Tiranosaurus rex tal y como ellos lo imaginabanLa inmensa mayoría seguía dibujando el tiranosaurio en la postura erguida - y errónea - que habían descrito los primeros paleontólogos. “Sigue habiendo muchos sesgos”, admite el ilustrador, “como representar a los pterosaurios como una especie de dragones, cuando desde el principio estaban cubiertos de pelo”. Otro error repetido, se queja, es el de dibujar a los dinosaurios con cara de psicópatas, con expresión de querer devorar al espectador en cualquier momento. “Un tópico que se ha transmitido mucho es el de la pose de los brazos”, prosigue. “Lo que yo llamo la pose del pianista malvado o del vampiro, con la que se representa por ejemplo al velocirraptor. Hoy sabemos, por la anatomía, que es totalmente antinatural, tendrían que rotar el brazo 180 grados: más bien tenían las palmas hacia dentro, como las alas de un ave”.
En 1802 Anderson representó el mastodonte con los colmillos encajados en los orbitales
En ocasiones los errores históricos fueron de bulto, como en el caso de los mastodontes. En 1802, el artista Alexander Anderson reprodujo el esqueleto montado de uno de estos grandes animales, parecidos a los mamuts, y le colocó sus colmillos encajados en los orbitales. Un año después, Rembrandt Peale pensó que estos animales eran carnívoros y que necesitaban los colmillos para desgarrar la carne, de modo que los colocó mirando hacia abajo. “Hoy ya no hacemos estas cosas”, explica Peñas. “Conocemos las relaciones filogenética y las reglas biológicas que impiden extrapolar simplemente en tamaño. Sabemos, por ejemplo, que cuanto más grande es una animal mayores tienen que ser sus reservas; no puedes coger un elefante y representarlo como un ratón gigante. Tampoco reconstruirían un rinoceronte como lo hace el autor de la polémica, que lo representa con una espina dorsal en forma de vela. “Nosotros conocemos a los rinocerontes y animales parecidos y sabemos que eso no se corresponde con una vela”, sentencia. “Es cierto que existen los sesgos y que se trasmiten, pero las recreaciones que ha hecho él no se basan en eso, sino en inventarse el animal”.
Errores de interpretación del mastodonte, con los colmillos en los ojos o hacia abajo
Errores de interpretación del mastodonte, con los colmillos en los ojos o hacia abajo Universidad de Bristol

Cómo reconstruir un dinosaurio

Cuando un ilustrador recibe el encargo para reconstruir un animal tiene muchos datos encima de la mesa para no tener que inventarse cosas. Una parte queda para la creatividad, pero las normas biológicas y anatómicas están ahí y se han ido perfeccionando durante mucho tiempo. “Hay normas que te permiten extrapolar esos datos”, explica el ilustrador y pone el ejemplo concreto de la reconstrucción que hizo él mismo de Pelecanimimusun dinosaurio que se encontró en Cuenca.
“Encontraron la columna vertebral, los brazos, el cuello y la cabeza; nos faltaban las patas”, recuerda. “La estructura de la muñeca permitió identificarlo como un ornitomímido, luego ya sabes que las patas van a ser de un animal corredor no muy grande. También sabes que no puede ser un animal muy pesado”. Estos datos se pueden deducir de las marcas que dejan los músculos en los huesos, rugosidades que aparecen donde se insertan los tendones. “Yo hice mi reconstrucción, en base a otras que se habían hecho antes, e introduje algunos cambios. Y cuando la puse a correr en el programa me di cuenta de que tenía que levantar mucho el fémur, lo que implica demasiado gasto energético. Así que lo tuve que modificar y ponerle las patas más largas”.
Reconstrucción de 'Pelecanimimus'
Reconstrucción de 'Pelecanimimus' Cortesía de J. A. Peñas Artero
Una vez terminado este proceso el ilustrador tiene algo más de libertad respecto a la librea, es decir, el color y aspecto exterior. “Pero el color también se puede intuir, lo que no vamos a hacer es un triceratops rosa”, bromea. De todas formas, la discusión continúa y los cambios en la representación siguen encima de la mesa. El último asunto importante es la presencia de plumas y su posición. “Ahora que ya está más establecido el paradigma de aves, se tiende a hacer aves en los dinosaurios terópodos”, reconoce. “Pero se les sigue poniendo plumas aquí y allá para que parezca un monstruo. Hace poco hice una reconstrucción de un T. rex en Japón y me hicieron repetirla, porque se había descubierto que partes del vientre estaban sin plumas, así que se las puse solo la espalda y las piernas” concluye. “Porque se tiene en cuenta y todos esos detalles importan”.