domingo, 15 de junio de 2014

José María Barreto

JOSÉ MARÍA BARRETO, UN PERUANO “JUSTO ENTRE LAS NACIONES”

Única foto que se conoce de José María Barreto con uniforme oficial.

Otro motivo para estar orgullosos. Junto a los nombres de Elvira Chaudoir, Madeliene Truel y Ernesto Pinto Bazurco, hay que sumar el nombre de José María Barreto, un periodista y diplomático peruano afincado en Suiza, cuya historia ha salido a la luz hace unos días (el miércoles 11 de junio) en distintos diarios y noticieros del país porque el Museo del Holocausto Yad Vashem de Jerusalén ha anunciado que le otorgará en forma póstuma el título de Justo de las Naciones, por haber contribuido a salvar a varios judíos en Suiza durante la II Guerra Mundial, lo que lo convertiría en el primer peruano en recibir ese título. 
Dicha institución recuerda la memoria de los seis millones de judíos que fueron asesinados por el Tercer Reich, así como a toda persona que haya contribuido a salvar las vidas de judíos.


Judíos prisioneros en Auschwitz, uno de los peores campos de concentración
Hasta principios de año la condecoración la habían recibido más de 25 mil personas de cincuenta nacionalidades, la mayoría polacos (unos seis mil), aunque también hay varios de países latinoamericanos, como El Salvador, Brasil, Ecuador o Cuba, que cuentan con una o España, con siete.
La fecha de su condecoración póstuma está aún por determinar; solo se sabe que será en julio de este año.
DIPLOMÁTICO EN SUIZA 
Presidente Óscar R. Benavides
De acuerdo con lo informado por los responsables del museo Yad Vashem, Barreto sirvió como diplomático en Suiza, era representante del Perú ante la Sociedad de Naciones (ese organismo internacional creado después de la I Guerra Mundial para garantizar la paz) y cuando empezó la guerra se quedó en esa ciudad como Cónsul General para poder observar e informar al Perú sobre el conflicto desde un país neutral y usó su posición para salvar a judíos durante el Holocausto entregándoles pasaportes peruanos para que pudieran escapar del dominio nazi.
Todo ello, después de que en 1938 el Gobierno de Lima -en ese momento a cargo del General Óscar R. Benavides- diera instrucciones expresas a todos sus consulados en Europa de que no emitieran visados a inmigrantes extranjeros, con especial énfasis en los de origen judío. ¿La razón? Benavides simpatizaba con la Italia fascista y por lo tanto, no quería tener incidentes con ninguno de los países del Eje.
Abraham Silberschein, representante de una organización de asistencia judía en Suiza fundada por el Congreso Judío Mundial, acudió a Barreto, Cónsul General de Perú en Ginebra, para pedirle que emitiera pasaportes peruanos para judíos bajo ocupación alemana. Eran familias judío-francesas que iban a ser deportadas de Francia (en ese momento, ocupada por los nazis) a Polonia para ser exterminadas en alguno de los campos de la muerte que Alemania había levantado en ese país como Treblinka, Sobibor o el tristemente célebre Auschwitz. 
En el verano de 1943 la Policía suiza pidió explicaciones a la Embajada Peruana sobre la entrega de un pasaporte peruano a un judío alemán de nombre Gunther Frank. Barreto respondió en una carta remitida al Embajador peruano que había emitido 27 pasaportes para 58 judíos (incluidos 14 menores) a solicitud del Comité para la Protección Intelectual del Refugiado a fin de salvar las vidas de personas en campos de concentración alemanes cuyo destino era la muerte.

"Mi recordado abuelo escuchó su conciencia y se salvaron varias familias, entre las que había niños" dijo su nieto Oswaldo de Rivero, en la editorial publicada por el diario La República el sábado 15 de junio del 2014. 
Canciller Alfredo Solf y Muro
Joachim von Ribbentrop
Después de que el incidente fuera puesto en conocimiento, el Ministro de Relaciones Exteriores peruano, el Canciller Alfredo Solf y Muro, ordenó la anulación de los pasaportes y el cierre del consulado en Ginebra. Además, Barreto fue destituido y expulsado de la Cancillería peruana. "Se quedó por su cuenta en Ginebra, sin poder salir de Suiza que estaba rodeada por las fuerzas de ocupación alemanas en Francia, Alemania y Austria. La única frontera restante era la Italiana, pero Italia fascista era aliada de los nazis" refiere De Rivero, quien además afirma que el Canciller solf y Muro era un filo nazi, debido a su ascendencia alemana y que, incluso, en 1940 había tratado de condecorar con la Orden del Sol en grado de Gran Cruz a Joachim von Ribbentrop, el Ministro de Relaciones Exteriores de Hitler!!!, iniciativa que no prosperó por la intervención de Gildemeister, embajador del Perú en Berlín, quien se opuso y logró convencer a solf y Muro a no hacerlo.
En una misiva con fecha del 27 de agosto de 1943, Silberschein describe los esfuerzos ejercidos por Barreto.
“Barreto, profundamente conmovido por el sufrimiento de millones de seres humanos en los países ocupados, quiso participar en ayudar a aliviar la situación de estas personas inocentes, y decidió acceder y proveernos de un número determinado de pasaportes para que pudiéramos enviarlos a diferentes personas en países bajo control alemán”, afirma. El dirigente judío subraya en la carta, además, que “Barreto estaba convencido de que por medio de esta acción decididamente humana salvaría a un número de personas”.
Barreto en su juventud, cuando dirigió el diario
oficial El Peruano, entre 1911 y 1912 
BREVES DATOS BIOGRÁFICOS
José María Barreto Bustíos, nació y vivió en Tacna durante la ocupación chilena, siendo testigo y víctima de la chilenización, que el país del sur aplicó abusiva e ilegalmente, en las provincias ocupadas de Tacna, Arica y Tarapacá, para conseguir un resultado favorable en el plebiscito que habría de realizarse 10 años después de terminada la guerra (en 1893) y que continuamente era postergado por el gobierno chileno. Formó parte con su hermano, el famoso poeta Federico Barreto, de la intensa vida intelectual y periodística tacneña, que clandestinamente se oponía a la chilenización y abogaba por la repatriación de estas provincias al suelo patrio. 

Con su hermano Federico integró el círculo literario La Bohemia Tacneña, editora de Letras, revista literaria publicada entre 1896 y 1898, en cuyas páginas escribían ilustres autores peruanos y extranjeros como Rubén Darío, José Enrique Rodó, Clemante Palma y José Santos Chocano.


José Enrique Rodó, Rubén Darío, José Santos Chocano y Clemente Palma,
colaboradores de la revista "Letras", editada por los hermanos Barreto.
Su hermano mayor, Federico Barreto,
Poeta y autor de la letra del famoso
valse "Ódiame" interpretado por
Los Emabajadores Criollos.
Desde 1898, con su hermano Federico Barreto fue co-director, del diario La Voz del Sur.de orientación nacionalista y antichilena, lo que les ganó enemigos entre las autoridades chilenas, que promovió en 1911, el asalto de las instalaciones de La voz del sur y Tacora, diarios que exigían la realización del plebiscito que decidiría el destino de tacneños y ariqueños. Por más de cuatro horas, las imprentas y sus archivos fueron destruidas y quemadas, sin que las autroridades chilenas lo impidan. Poco tiempo después, los hermanos se establecieron en Lima, donde continuaron con su labor a favor del plebiscito. José María ingresó al diario oficial El Peruano, siendo su director entre 1911 y 1912, promoviendo en el diario oficial, la publicación de notas periodísticas. Paralelamente, ejercía como Jefe de la sección de Artes Gráficas de la Escuela de Artes y Oficios, fundada por el sabio Pedro Paulet, sin ser parte del cuerpo docente de esta.

Tiempo después, cumplió una esforzada labor defendiendo los intereses peruanos en el campo diplomático, desempeñándose como cónsul general del Perú en La Paz, Caracas, México, París y Berlín, entre 1919 y 1924 y en Ginebra hasta 1938. Fue secretario de la delegación peruana en la Comisión Plebiscitaria (1925-1926) e integrante de la delegación acreditada ante la Liga de las Naciones el: 1929-1933 y 1939-1945. Publicó en defensa de Tacna, el volumen El problema peruano-chileno, 1883-1911 (1912). 

UNA CONDECORACIÓN MUY ESPECIAL
Museo del Holocausto Yad Vashem
de Jerusalén
Justo de las Naciones o Justo entre las Naciones, es una expresión de carácter religioso típica del Judaísmo, usada para referirse a los judíos o personas de otras religiones, que merecen consideración y respeto por su conducta moral acorde con los Siete preceptos de las Naciones, a los que les espera la recompensa divina. Estos siete preceptos se cree que fueron entregados por Dios a Adán y retificados a Noé y a Moisés. Están referidos a la prohibición de la Idolatría, la blasfemia, el asesinato, el incesto, el robo, el comer animales vivos y la aplicabilidad de la ley según estos preceptos. Tras la constitución del Estado de Israel, esta expresión también designa de manera oficial a un programa de reconocimiento y distinción aprobado mediante una ley en 1953 por el Parlamento israelí, y desarrollado a partir de 1963 por el Yad Vashem, la Institución creada para honrar a las víctimas y los héroes del Holocausto con el objeto de rendir el máximo honor a aquellas personas que, sin ser de confesión o ascendencia judía, prestaron ayuda de manera altruista y singular a las víctimas, por su condición de judíos, de la persecución emprendida por el régimen nazi y otros afines en Europa con anterioridad y durante la Segunda Guerra Mundial.

Estas personas reciben el título de "Justo entre las Naciones" , "Justo de las Naciones" o simplemente "Justo" que se les otorga, junto con otros privilegios, en nombre del Estado de Israel y del "pueblo judío", en forma de un diploma certificado y de la denominada "Medalla de los Justos" en la cual, una inscripción remite a una frase del Talmud que simboliza la fe en la Humanidad:
"Quien salva una vida, salva al Universo entero".
Hasta el 1 de enero de 2007, un total de 21 758 personas de 41 países distintos habían sido declaradas "Justas entre las Naciones" siendo cada uno de sus nombres registrado por el Yad Vashem e inscrito en el "Muro de Honor del Jardín de los Justos" en Jerusalén. En 2010 el Memorial de Yad Vashem ha reconocido a unos 28.000 “justos” y a partir de julio del presente año, Perú tendrá en José María Barreto su primer Justo. Ahora, habría que hacer campaña para que Madeleine Truel y Ernesto Pinto Bazurco -cuyas historias ya fueron tratadas en este blog- también sean considerados Justos por haber realizado una labor como la de Barreto.
Ernesto Pinto Bazurco y Madeleine Truel


Oswaldo de Rivero, último nieto de José María Barreto en su faceta 
de Embajador en Nueva York
A MANERA DE EPÍLOGO
Por último, refiere Oswaldo de Rivero que la historia de esta condecoración se inició en el tiempo que era Embajador del Perú ante las Naciones Unidas, cuando le contó a su colega diplomático israelì de origen argentino Marco Sermoneta, lo que había hecho su abuelo durante la II Guerra Mundial en Ginebra. El embajador Sermoneta se lo tomó muy en serio y comenzó una larga investigación en el Museo del Holocausto Yad Vadhem, dando como resultado esta condecoración, que será entregada en el mes de julio y que Oswaldo de Rivero recibirá en Israel por ser su descendiente más cercano, para orgullo de su familia, de la Cancillería y del Perú.

 
Valse ´"Odiame" en la voz de Los Embajadores Criollos

Ahora que el tema está en boca de todos, muchos son los artículos que circulan en internet sobre José María Barreto; todo sea por difundir lo que este valiente peruano hizo, pero que quede en claro que este blog fue uno de los primeros en ocuparse de él. De todos los que he ido leyendo, el publicado por Fernando González Viaña me parece interesante. Aquí dejo su link.

Un peruano de verdad, el antisemitismo en el Perú.
https://nuestrabandera.lamula.pe/2014/06/22/un-peruano-de-verdad/nuestrabandera/

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Fuentes:
"Condecoración para diplomático peruano que salvó judíos del Holocausto" - Oswaldo de Rivero - Diario La República, 15/06/14
"Peruano Héroe: Mismo Schindler, salvó a judíos de los nazis" - Diario Ojo, 13/06/14