miércoles, 31 de enero de 2018

José Santos Chocano

CHOCANDO CON CHOCANO




Cuando hablamos de José Santos Chocano pensamos inmediatamente en su faceta de poeta, autor de hermosos versos como Alma América o Blasón, sin embargo, tiene otra faceta menos conocida, que ha terminado en el olvido, pero que fue parte esencial en su vida, puesto que le ganó tantos enemigos, y no solo en Perú.

Joven arrogante, impulsivo
y polémico
Siendo los peruanos tan poco dados a reconocer los méritos de nuestros escritores antes de que estos pasen a integrar la gran comunidad universal de los occisos, resulta extravagante que el autor más celebrado oficialmente de toda la historia nacional, José Santos Chocano, haya sido uno de los más olvidados por los lectores en las últimas décadas.

Puede que su fastuosa egolatría haya determinado que las generaciones recientes pasen por alto su lectura. Por eso, más allá de las escasas simpatías y múltiples animadversiones que su pronunciado individualismo le acarreara, es cierto también, que su poesía ampulosa, grandilocuente y festiva pasó rápidamente de moda después de la I Guerra  Mundial de 1914.

La primera vez que estuvo ante un pelotón de fusilamiento fue en 1894, cuando los versos que escribía en el periódico La Tunda, en contra del gobierno del presidente Justiniano Borgoño lo llevaron a las mazmorras submarinas del Real Felipe, y con apenas 19 años se llevó el susto de su vida ante el simulacro que pretendía hacerlo presa del pánico. Liberado después del triunfo de la revolución pierolista de 1895, sería secretario del presidente Manuel Candamo y concesionario de la imprenta del Estado donde publicaría Iras Santas (con tinta roja) y En la Aldea (con tina azul). Un año después (1896) publicaría (luego de su boda con Consuelo Bermúdez) el poemario nupcial Azahares.

Presidentes peruanos: Manuel Candamo (su protector), Justiniano Borgoño (quiso fusilarlo), Augusto B. Leguía (protector y admirador) y Luis M. Sán Cherro (rechazó sus servicios).

En 1899, Chocano recibe el encargo del Presidente Eduardo López de Romaña de viajar a Centroamérica para difundir la idea de un Arbitraje Obligatorio para resolver los problemas limítrofes. Conocerá Guayaquil, Panamá, Costa Rica y al dictador guatemalteco Manuel Estrada Cabrera, de quien luego diría, acorde con su petulancia habitual: “Lejos de solicitar yo su amistad, Estrada Cabrera solicitó la mía”.

Chocano veinteañero
El Presidente Candamo lo nombra Cónsul en Centroamérica. Como tal, buscó el acercamiento entre Estrada Cabrera y el presidente salvadoreño Pedro José Escalón, para tratar un litigio de límites, evitando la guerra por lo menos por tres años. Después será nombrado Cónsul General en Bogotá y convenció al gobierno colombiano a someter al arbitraje del Rey de España el litigio de límites con nuestro país. El repentino fallecimiento de Candamo lo aleja de la diplomacia, regresando a Mesoamérica, sirviendo al dictador nicaragüense José Santos Zelaya en su intento de construir un canal interoceánico por su territorio con los auspicios de Alemania. Al regresar a Lima abandona la misión para integrar la delegación peruana que buscaría el arbitraje real en el asunto de límites con Ecuador.

Infatigable en su sed de aventuras políticas terminaría vinculado al Presidente mexicano Francisco Madero, oficiando de su secretario personal y asesor político. Cuando Madero es asesinado por Victoriano Huerta, tendría que hacer frente por segunda vez a un pelotón de fusilamiento, aunque no está confirmado. Chocano solía alardear diciendo que cuando le preguntaron por su último deseo dijo “Tener un hijo”. El dictador le trajo una prostituta, pero la rechazó diciendo: “No habré de darle al mundo un hijo de mala madre, pues ya basta con el militar golpista”. Le perdonaron la vida, pero lo expulsaron de México. Tras la caída de Huerta, regresaría a México para buscar los favores de Venustiano Carranza y Pancho Villa, a los cuales representará en EE.UU. para una serie de gestiones.

Gobernantes latinoamericanos con los que trabajó Chocano: Francisco Madero (México), Manuel Estrada Cabrera (Guatemala), Pedro José Escalón (El Salvador) y José Santos Zelaya (Nicaragua). todos se distinguen por su personalismoo y autoritarismo en el poder.

Cansado y envejecido, llegará a Guatemala donde conocerá a Margot Batres y se casará con ella. Allí permanecerá hasta la caída de su amigo, el dictador Estrada Cabrera. Tal derrocamiento le significará una nueva condena a muerte y su tercer pelotón de fusilamiento, del cual se salvará tan solo por el unánime respaldo de diversos gobiernos latinoamericanos, de la propia Corona española y de los más importantes y prestigiosos escritores, artistas e intelectuales de la época, muchos de ellos, sus amigos personales como Rubén Darío, Antonio Machado, Miguel de Unamuno, Manuel Menéndez y Pelayo y Antonio Machado. Una vez más, se salvó de milagro.

Chocano en pose clásica

Emigró a Costa Rica, donde se enamoró de Margarita Aguilar, prima de su esposa, con quien se casó poco después luego de raptarla.

En diciembre de 1921 regresa al Perú después de dieciséis años de ausencia. Habían ya fallecido Manuel González Prada y Nicolás de Piérola, ídolos de su juventud, así como Javier Prado Ugarteche, su protector. A su arribo al Callao recibió la bienvenida de José Gálvez Barrenechea, César Vallejo José María Eguren y Luis Alberto Sánchez. Fue recibido generosamente por el pueblo y por el Presidente Augusto B. Leguía, quien gobernada desde 1919. El 5 de noviembre de 1922 fue coronado como El Poeta de América, en el Palacio de la Exposición (hoy Museo de Arte: MALI) por la Municipalidad de Lima (que además lo había nombrado Hijo predilecto de la ciudad) y los delegados de todos los Concejos Provinciales del Perú. La corona, compuesta por veinte hojas de laurel de oro macizo representaban a las veinte repúblicas latinoamericanas. Luego se hizo otra ceremonia llamada De la Consagración, al pie del recién inaugurado monumento a Bolognesi en la plaza que lleva su nombre, al cual arribaría Chocano después de recorrer todo el Paseo Colón con la corona de oro en su cabeza. Más vanidoso no podía ser.

El poeta con la corona de laureles de oro con la que fue reconocido como "El Poeta de América" y modeda conmemorativa

Después de su coronación, el poeta viajaría a Colombia, Guatemala, Costa Rica y Venezuela, país en el cual entabló una estrecha amistad con el dictador Juan Vicente Gómez. De regreso a Lima se suscitó una polémica, en mérito a unas declaraciones suyas donde había dicho que “…más le conviene al Perú una dictadura organizada que la farsa democrática en que se ha acostumbrado a vivir”. Obviamente se refería a la República Aristocrática y al gobierno de Leguía (que aún no era conocido como Oncenio), donde la democracia era un privilegio más que un derecho para todos; donde la elección de las autoridades estaba en manos de unos cuantos hombres ricos y la libertad de expresión estaba controlada por el gobierno. Este pensamiento sobre la conveniencia de las dictaduras sería plasmado en su obra Idearium Tropical, apuntes sobre las dictaduras organizadas y la farsa democrática.

Para el centenario de la Batalla de Ayacucho (1924), Chocano consiguió que el gobierno de Leguía le subvencionase la publicación de su libro El Hombre Sol. Trazo de una época panteísta, donde se incluía el poema Ayacucho y los Andes, con el que pretendía homenajear tan importante batalla donde se selló la independencia sudamericana. El libro era tan voluminoso que su precio de 70 soles resultó extremadamente alto, aún para la gente más pudiente. Por esos días, decidió fijar su residencia permanente en Lima junto a su esposa, la ex y la amante, una mujer española con la que tuvo un hijo.

Chocano en su madurez
Su opinión favorable hacia las dictaduras le ganó la crítica del escritor mexicano José Vasconcelos, que lo criticó a través de un artículo periodístico. La crítica no le cayó nada bien a Chocano, que inmediatamente escribió una virulenta réplica. El periodista peruano Edwin Elmore defendió al mexicano defensor de las democracias, provocando la ira del Poeta de América, quien, para atacarlo decidió atacar la memoria de su padre, un oficial peruano en la Guerra con Chile, combatiente de Arica, que, según se dice, fue el encargado de minar la plaza de Arica. Chocano lo acusó de traidor a la Patria y hasta de espía chileno, puesto que el minado no funcionó, permitiendo el rápido ingreso del ejército chileno a la ciudad. Fue un artículo lleno de insultos, calumnias y tergiversaciones en contra del padre del periodista. Incluso se dice que le llamó por teléfono diciéndole: “¡Aló!, ¿Hablo con el Traidor de Arica?” a lo que Elmore le retó a decírselo en su cara. Chocano se dirigió al diario El Comercio, donde Elmore trabajaba, al encontrarse en la puerta, Elmore le dio una bofetada; Chocano respondió con un disparo a quemarropa que le quitó la vida unas horas después, mientras estaba en el hospital. El poeta fue arrestado y recluido con todas las comodidades en el Hospital Militar. El Poder Judicial lo condenó a la ridícula pena tres años de prisión, pero el Congreso, de mayoría leguiísta, anuló el juicio, quedando inmediatamente libre para partir a Chile un tiempo después, ya que en Perú había muerto socialmente (le hicieron la Ley del Hielo).  Nunca se arrepintió del asesinato, incluso, se sabe que cada vez que podía, alardeaba del hecho y profería insultos e improperios contra la víctima y su padre. Después de la caída de Leguía a manos del Comandante Sánchez Cerro (1930), desde Chile, Chocano le escribe al militar golpista ofreciéndole sus servicios (recordemos su fascinación por las dictaduras). En sus cartas a Sánchez Cerro, ataca duramente a Leguía (a pesar de lo benévolo que fue con él), pero el nuevo Presidente rechaza su oferta, ganándose el repudio del autor.

Excéntrico y supersticioso como pocos, empezó a frecuentar a supuestos videntes y a todo aquella persona que asegurase tener poderes sobrenaturales (brujos, adivinos, clarividentes, médiums y otros más), que le ayudasen con las apuestas, que lo estaban dejando en quiebra, comprometiendo seriamente su estadía en Chile, donde lo que ganaba escribiendo para los diarios El Mercurio y La Nación le alcanzaba a las justas para mantener  a su familia. Incluso se podría decir que vivió en la pobreza. Estaba tan endeudado que hasta vendió su corona de oro. Con esta ayuda paranormal esperaba también encontrar un supuesto tesoro escondido de los jesuitas (según un mapa que había comprado a un timador) el cual buscó infructuosamente, por todo Chile. Esta obsesión no solo lo llevó a la ruina, también lo conducirá a la muerte.

En la tarde del 13 de diciembre de 1934, viajando en un tranvía de Santiago, fue apuñalado por la espalda por el chileno Martín Bruce Padilla. Herido de dos puñaladas en el corazón y dos en la espalda, Chocano falleció casi en el acto. No se sabe a ciencia cierta por qué lo mató. Algunas fuentes dicen que Chocano le contó mientras viajaban, del tesoro que estaba buscando y este lo habría matado por ambición. ¿Pero fue realmente ambición? ¿Podría haberlo matado para que no siga buscando el tesoro escondido?  ¿Fue un crimen por encargo?  ¿Fue un socio suyo que había quebrado por embarcarse en la aventura de buscatesoros de Chocano? ¿O fue simplemente un loco? Tal vez nunca se sepa.

Sus restos fueron trasladados a Lima en mayo de 1965, donde fue enterrado en el Cementerio Presbítero Maestro, en un metro cuadrado y de pie, tal como lo había escrito en uno de sus poemas, que calzaba preciso como epitafio y última voluntad. Si bien murió pobre, recibió el homenaje del Estado, pero la indiferencia literaria.

Edwin Elmore, víctima de los arrebatos de Chocano y Martín Bruce Padilla,
el loco chileno que asesinó al poeta.

Como dato curioso -sí, uno más- ¿Sabía que Chocano creó un nuevo Himno Nacional para nuestro país? Pues resulta que en 1901, el Presidente López de Romaña convoca a un nuevo concurso para cambiar la letra del Himno Nacional, puesto que algunos intelectuales y políticos consideraban que era ofensiva y hasta agresiva con España. Y como, desde 1866, con la victoria en el combate del 2 de Mayo, habíamos hecho las paces con la Madre Patria, ya no tenía sentido mantenerla, pues la realidad que reflejaba en ese tiempo (la de la independencia), ya había cambiado. Además, algunos españoles se sentían ofendidos con el mensaje que daban y el Rey de España era árbitro en nuestro problema de límites con Ecuador. Es así que se decide cambiar la letra del himno, pero sin modificar el coro.

Estampilla conmemorativa de los años 80

De las 20 composiciones que se presentaron, el 12 de diciembre de 1901, el jurado compuesto por Ricardo Palma, Andrés Avelino Aramburú y Guillermo A. Seoane, dio por ganador a Impromtu. Cuando abrieron el sobre que consignaba los datos del autor, resultó que era nuestro poeta. Las estrofas ganadoras fueron impuestas y los escolares la cantaron durante un aproximado de 10 a 12 años. Lamentablemente no fueron decretadas oficialmente por el Congreso, regresando al Himno Nacional anterior.


Himno Nacional
(Letra de José Santos Chocano)

Coro
Somos libres, seámoslo siempre,
Y antes niegue sus luces el sol.
Que faltemos al voto solemne,
Que la patria al Eterno elevó.

Estrofas

I

Si Bolívar salvó los abismos

San Martín coronó la altitud;
y en la historia de América se unen
como se unen arrojo y virtud.
Por su emblema sagrado la Patria
tendrá siempre, en altares de luz
cual si fuesen dos rayos de gloria,
dos espadas formando una cruz.

II
Evoquemos a aquéllos que un día
nos legaron eterna lección;
y ensalcemos, no en vanas palabras,
sino en hecho, la Paz y la Unión
¡Trabajemos! Las manos sangrientas
se depura en esa labor;
¡que la guerra es el filo que corta,
y el trabajo es el nudo de amor!

III
El trabajo nos ciñe laureles,
si la lucha nos dio libertad.
¡Trabajemos! ¡Abramos la tierra,
como se abre a la luz la verdad;
arranquemos el oro de las minas;
transformemos la selva en hogar;
redimamos el hierro en la industria
y poblemos de naves el mar!

IV
A vivir subyugados sin gloria,
prefiramos morir sin baldón,
que así sólo verán nuestros héroes
satisfecha su noble ambición.
¡Somos libres! gritaron los pueblos;
y la Patria fue libre a esa voz.
¡Cómo el Orbe salió de la Nada
a una sola palabra de Dios!


Tumba de Chocano en el cementerio Presbítero Maestro de Lima enterrado de pie.


En el siguiente enlace se puede acceder al programa HISTORIAS DETRAS DE LA MUERTE, episodio 09 LETRAS DE DUELO, sobre JOSÉ SANTOS CHOCANO



Sucedió en el Perú, programa dedicado a José Santos Chocano






 _________________________
FUENTE:
“Chocano: El soberbio Ignorado” – Nicolás Yerovi. Revista Somos N°523, 14-12-96







miércoles, 24 de enero de 2018

El Atentado contra Juan Pablo II

MISIÓN: MATAR AL PAPA

Juan Pablo II en la mira de los asesinos.


Sin duda alguna, Juan Pablo II fue el Pontífice más amenazado de la historia moderna de la Iglesia y a punto estuvo de morir el 13 de mayo de 1981, cuando el turco Mehmet Alí Agca lo hirió gravemente al dispararle en la Plaza de San Pedro del Vaticano, mientras presidía la audiencia general de los miércoles, que curiosamente coincidía con la celebración de la Virgen de Fátima.

Agca en sus tiempos como Lobo Gris

Pero el atentado de Alí Agca no fue el primero ni el último. El primer atentado conocido ocurrió en 1979, en la Basílica de Guadalupe de México, donde el mexicano Fernando Álvarez Tejada fue detenido cuando iba a colocar una bomba. Ese mismo año, el 2 de octubre, cuando el Papa se encontraba en Nueva York, el FBI recibe una carta anónima donde las Fuerzas Nacionales de Liberación Portorriqueña, amenazaba de muerte a Juan Pablo II. En el domicilio denunciado se halló el armamento, que se cree, iba a ser utilizado en el atentado. Pero no solo amenazas recibió; hubo varios intentos de asesinato felizmente fallidos, entre ellos, una bomba muy cerca al estadio de Karachi (Pakistán, 16-02-81), donde el Papa realizaba una misa; un ataque con bayoneta en Fátima (Portugal, 12-05-82) realizado por el ex sacerdote integrista español Juan Fernández Krohn (que dijo estar en contra de las reformas del Concilio Vaticano II y que atentaba contra el Papa porque había excomulgado a monseñor Lefevre, del cual era seguidor); la detonación de un aparato explosivo (Italia, 21-05-83) que destruye la tribuna donde habría de dar misa al día siguiente en un barrio periférico de Milán o el hallazgo de una bomba bajo el estrado levantado en la Plaza de los Héroes de Viena (Austria, 20-06-88). Hubo otros atentados frustrados, gracias a que fueron detectados a tiempo o a la rápida intervención de las autoridades como ocurrió en Seúl cuando un estudiante universitario le dispara con una pistola de juguete (Corea del Sur, 6-05-84), cuando un joven irlandés fue detenido en Brisbane portando bombas molotov para arrojarlas al Papa (Australia, 25-11-86); un intento de atentado desbaratado en Costa de Marfil (10-09-90) y la detención en Filipinas de varios sospechosos de intentar atentar contra la vida de Juan Pablo II (11-01-95).

Juan Fernández Krohn cuando fue detenido el día del atentado y durante el juicio que se le siguió en Portugal. Se le condenó a 6 años de prisión, pero fue absuelto a los tres. fue expulsado de Portugal y se trasladó a Bélgica. El 2000 intentó atacar al Rey de Bélgica. Hoy se ha convertido en abogado, periodista y al parecer, es un experto en arte.

Como se ve, fueron varios los intentos de asesinarlo, pero el que más cerca estuvo de arrebatarle la vida, fue sin duda, el ya mencionado, Alí Agca. Atentado que desarrollaré a continuación dado todo el misterio y especulaciones que se generaron alrededor de éste.

En su libro (a la izquierda) Fernández explica las razones que tuvo para atacar a Juan Pablo II,
entre ellas, dijo que era un agente secreto comunista -seguro por ser polaco- ligado a
la URSS, psra corromper y destruir al Vaticano.
EL ATENTADO
Símbolo de los Lobos Grises (Bozkurtlar, en turco)
El misterio que rodea el atentado que sufrió el Papa el 13 de mayo de 1981 extiende su velo a la personalidad del autor, el terrorista turco Mehmet Alí Agca. Tres investigaciones, dos juicios, un solo condenado y muchos puntos sin aclarar, como la supuesta implicación de los servicios secretos búlgaros y soviéticos, componen un caso que después de casi 27 años, sigue generando sorpresas y versiones. Agca no es ajeno a tal confusión. Es más, ha contribuido permanentemente a ella.

En una de sus últimas entrevistas concedidas a un diario italiano admitió que había mentido en varias ocasiones con sus “distintas versiones, contradictorias desde el punto de vista jurídico y político”. Entre ellas estaría una de las más populares, que habría actuado bajo los auspicios de la KGB, teniendo como intermediario al servicio secreto búlgaro. Precisamente, la Conexión Búlgara ha sido la versión más difundida desde el mismo momento del atentado, y fue la favorita de los medios y sigue teniendo vigencia entre los seguidores de las conspiraciones.


Agca esposado después de atentar
contra el Papa
Mehmet Alí Agca, había recibido entrenamiento terrorista en Siria como parte del Frente Popular para la Liberación de Palestina y había formado parte de la agrupación paramilitar extremista de ultraderecha turca de los Lobos Grises, con la que asesinó en 1979, al editor de un importante diario izquierdista de su país. Por este atentado fue condenado a 25 años de cárcel, pero a los seis meses logró fugar de prisión, refugiándose en Bulgaria, que por esos días se había convertido en el centro de operaciones de la mafia turca. Allí se dedicó al tráfico de drogas entre Turquía y Bulgaria.

Juan Pablo II siempre fue una persona incómoda para el gobierno “comunista” de la URSS y sus naciones satélites -entre ellas Bulgaria- por su abierta crítica al comunismo  y su decidido y público apoyo al movimiento Solidaridad, que, dirigido por Lech Walesa, luchaba por la democracia en su Polonia natal, que se encontraba bajo la dictadura de Wojciech Jaruzelski. Su sola presencia como líder religioso mundial, levantaba la moral de los polacos que luchaban por recobrar la democracia. La muerte del Papa sería favorable para los intereses del comunismo soviético.



OBJETIVO: JUAN PABLO II
La tarde del 13 de mayo de 1981, Juan Pablo II, de casi 61 años, presidía la audiencia general de los miércoles en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, un día que curiosamente coincidía con la celebración de la Virgen de Fátima. El Papa se encontraba en un auto descubierto saludando a los feligreses que se hallaban en la plaza, cuando de repente se oyó un disparo (algunos refieren que fueron dos). Agca, de 23 años, se había logrado hacer paso entre la multitud, pistola en mano, sin que nadie lo notara (en su confesión dijo que avanzaba con los brazos abajo), cuando se hallaba a escasos seis metros (como se aprecia en una foto bien conocida), disparó contra Juan Pablo II, hiriéndolo en la mano derecha, el brazo y el abdomen. Mientras el Papa era auxiliado y trasladado de emergencia al hospital, Agca era aprehendido.

Momento preciso en que Juan Pablo II cae herido por el disparo (o los disparos) de Agca

Antonov siendo detenido después de
la acusación de Agca
Al principio se dijo que actuó solo, pero durante el interrogatorio, Agca aseguró que él era un peón en una conspiración mucho más grande, que involucraba a los servicios secretos búlgaros y a la propia KGB. Según dijo, Yuri Andropov, por entonces director de la KGB soviética, quería matar a Juan Pablo II, por considerar que la elección de un papa polaco era parte de una conspiración entre la CIA, Reino Unido y Alemania Federal con la finalidad de debilitar al comunismo en Europa Oriental. Andropov, a través de funcionarios del servicio secreto búlgaro encubiertos habrían captado a Agca para que realice el atentado. Se dice que le proporcionaron la pistola con la que disparó y que le facilitaron su ingreso a Italia. Agca nombró a tres búlgaros, Sergei Antonov, Theodor Ayvazov y Elio Vasilev. De éstos, solo Antonov, que trabajaba en la aerolínea Balkan Air, fue arrestado por la policía italiana y llevado a juicio, acusado de ser el autor intelectual del atentado, pero, luego de un juicio de tres años, en 1986, fue dejado libre por falta de pruebas. Por tanto, se consideró a Agca como el único responsable del atentado. Fue condenado y purgó prisión hasta el año 2000, cuando el presidente italiano Carlo Azeglio Ciampi, poco antes de finalizar su mandato, lo indulta, solo para ser inmediatamente extraditado a Turquía, para que cumpla su condena pendiente. Tendría que permanecer recluido hasta 2017, sin embargo, en enero del 2010 fue excarcelado, sin razones claras.

Segei Antonov preso y junto a su familia el día de su liberación.

INTERROGANTES
A pesar que Agca fue condenado por un tribunal italiano, siempre quedaron muchos cabos sueltos: ¿Realmente existió un complot para acabar con la vida del Papa Juan Pablo II? ¿Cuál fue el verdadero rol de la KGB soviética y de los servicios secretos búlgaros en este atentado? ¿Si Agca era un tirador experto, por qué solo hirió al papa? ¿Acaso su intención no era realmente matarlo sino darle una advertencia para que deje de inmiscuirse en los problemas del bloque comunista? ¿Cómo un solo disparo –suponiendo que no hubo más- pudo causar múltiples heridas en distintas partes del cuerpo? ¿Cómo ingresó tan fácilmente a Italia con los antecedentes que tenía? ¿Recibió ayuda del gobierno turco en su fuga de la prisión? Estando en prisión, envió un mensaje al Papa Benedicto XVI el año 2006, donde le decía que si iba a Turquía, como tenía previsto, su vida correría peligro porque lo iban a matar. ¿Advertencia o amenaza? Igual, Benedicto XVI realizó su visita a este país de mayoría musulmana.

Dos fotos donde se aprecia el momento preciso en que Agca se dispone a atentar contra el Papa. Como se aprecia, está
bastante cerca a su objetivo.

Años después, un agente de la CIA en Turquía, reveló que Antonov dijo en algún momento, que estando en Sofía había sido contactado por el Servicio Secreto Búlgaro y por mafiosos turcos que le habían ofrecido 3 millones de markos alemanes a cambio de asesinar al Papa. Nada comprobado.


Juan Pablo II durante su recuperación
OTRAS VERSIONES
Si bien la Conexión Búlgara  es la más difundida, nunca llegó a comprobarse del todo. El mismo Alí Agca dijo tiempo después que lo de la pista búlgara había sido una invención suya. El propio Juan Pablo II, en una visita oficial a Bulgaria el año 2002, dijo al Presidente búlgaro que nunca había creído tal versión.

Agca conducido a la cárcel
Existen otras versiones sobre la autoría del atentado. Que fue planeada por un sector conservador del Vaticano, que no estaba muy de acuerdo con las reformas que estaba planeando Juan Pablo II, la mafia italiana. Incluso se dice que el mismo Agca habría dicho al diario italiano La Repubblica que todo fue una farsa planeada por el Cardenal Agostino Casaroli, Secretario de Estado y el número dos del Vaticano en ese tiempo, que sin la ayuda de los sacerdotes y cardenales del Vaticano no hubiera podido realizar el “atentado”, pero no especifica cuál fue esa ayuda recibida. Lo único que dijo era que el falso atentado, serviría para forzar el cumplimiento del Tercer Secreto de Fátima, que se dice, está relacionado con el atentado a Juan Pablo II, pues predice la muerte violenta de un obispo vestido de blanco (el Papa) a manos de los enemigos de la Iglesia que le disparan flechas al cuerpo mientras camina sobre los cuerpos de los mártires del Cristianismo (aunque muchos siguen afirmando que lo que realmente predice es el fin del mundo y que lo del atentado sería una mentira, o al menos, una parte del Secreto solamente). ¿En qué beneficiaría esto a la Iglesia o al propio Juan Pablo II?

Tres momentos del encuentro que sostuvieron Juan Pablo II y Mehmet Alí Agca en la prisión. Allí Agca se habría mostrado arrepentido y, según creen algunos, el Papá le reveló el Tercer Secreto de Fátima.

LOS PROTAGONISTAS DESPUÉS DEL ATENTADO
Como es bien sabido, Juan Pablo II se recuperó del atentado, visitó a Agca en la cárcel y conversaron largo rato sin que se sepa realmente de qué hablaron (algunos creen que le desveló el último secreto de Fátima), continuó viajando por el mundo, llegando a realizar más de 100 visitas apostólicas, dio una gran cantidad de nuevos beatos y santos para el Cristianismo, intervino en política, escribió casi una quincena de encíclicas y otros documentos pastorales, incluso, buscó un acercamiento con las iglesias ortodoxa y anglicana, pero nunca volvió a ser el mismo. Las heridas del atentado mellaron su salud por el resto de su vida, lo cual se evidenció en sus últimos años de vida, pues a su fallecimiento el 2 de abril de 2005, aparentaba mucho más que los 84 años que realmente tenía (especialmente si lo comparamos con el actual Pontífice Francisco, quien a sus 81 años, muestra mayor vitalidad) y eso se debe a las secuelas del atentado (la extirpación de parte del colon, por ejemplo) , varias caídas que le causaron luxaciones y fracturas y un Parkinson avanzado.

Juan Pablo II continuó con sus actividades hasta su fallecimiento en abril del 2005.
Benedicto XVI lo declaró Beato y el Papa Francisco lo canonizó el 2013.

Sergei Antonov regresó a Bulgaria después de su absolución. Se aisló de todo el mundo y nunca volvió a hablar del atentado y del tiempo que pasó en prisión, salvo por esa supuesta entrevista mencionada líneas arriba. Su salud física y mental disminuyó rápidamente, hasta que fue encontrado muerto en su departamento de Sofía, al parecer por causas naturales, en los primeros días de agosto del 2007, aunque se cree que podría haber muerto unos días antes.  
Unos años después en el anonimato.

Mehmet Alí Agca, tras salir de la cárcel por un indulto el año 2010, escribió una carta que fue leída por su abogado, donde declaraba que él era el Mesías, el Cristo Eterno, que traía el mensaje divino que Alá le había confiado, según el cual, la Trinidad no existe, que el Espíritu Santo es solo un ángel creado por Alá, que el fin del mundo se produciría al finalizar este siglo y toda la humanidad desaparecería, que la Biblia está llena de errores y que él escribirá una Biblia perfecta. Años después intentó residir en el Vaticano, en Fátima (Portugal) y en Polonia (país de origen de Juan Pablo II), presentando las respectivas solicitudes a cada consulado en Ankara, pero sus fueron negadas, tal vez por considerarlas una provocación. Incluso llegó a decir que quería visitar la tumba de Juan Pablo II en Roma y conocer personalmente a su sucesor, el Papa Benedicto XVI. En el 2009, varios diarios españoles aseguraron que estando en la cárcel, Agca había renegado del Islam y se había convertido al Catolicismo. Muchos, incluyendo a su ex abogado,  dudan de esta conversión y de la seriedad de sus palabras, especialmente desde que se supo que había sido declarado mentalmente inestable. El 2013 publicó en italiano sus memorias con el título “Me prometieron el Paraíso. Mi vida y la verdad sobre el atentado al Papa”. En esta ocasión, acusó al Ayatollah Khomeini de Irán, de haberle ordenado matar a Juan Pablo II. En noviembre del 2014 solicitó al Vaticano un encuentro con el Papa Francisco, pero fue rechazado. Unos días después, el 27 de diciembre del mismo año, logró visitar la tumba de Juan Pablo II en la Basílica de San Pedro, dejándole rosas blancas. Dijo que había escogido esa fecha porque un día como esa, hace 31 años, se había entrevistado con el Papa en su celda en Italia (1983).


En conferencia de prensa

El día que dejó flores en la tumba de Juan Pablo II

en conferencia de prensa después de su liberación

El día que salió de la cárcel

Con tantos cambios de versión, cómo se le puede creer.

A MANERA DE CONCLUSIÓN
Como se puede ver, este atentado se puede abordar en dos direcciones. La de creer que todo fue como dictaminó la justicia italiana y como pasó a la historia oficial, que Mehmet Alí Agca actuó solo  u que por un pelo estuvo a punto de matar al Papa, o seguir la dirección de la conspiración, la cual, por su gran variedad de posibilidades, deja abiertas muchas interrogantes que tal vez nunca se lleguen a responder y por lo tanto, nunca se sabrá la verdad de los ocurrido.

Usted decide.

Ahora dice ser cristiano católico
Como anexo, algunas de las publicaciones que se han hecho sobre el tema, tanto investigaciones, informativas y novelas.


Dos novelas sobre el tema. El tercer libro hace referencia a la Hermana Cristina Montella

Dos ediciones italianas del libro escrito por Alí Agca  Me prometieron el Paraíso.
Mi vida y la verdad sobre el atentado al Papa

dos ediciones de la revista Time, sobre el atentado y sobre el
encuentro entre víctima y victimario

Sor Rita del Estíritu Santo (Cristina Montella). Se dice que a través de la bilocación
(poder estar presente al mismo tiempo en dos lugares) desvió la bala que disparó
Alí Agca. Él mismo habría dicho que una monja se interpuso ente su disparo.

Especial sobre el tema en la revista Gente de España

Video documental sobre el atentado. También hay una película titulada
 "La conspiración para asesinar al Papa", pero no he podido encpntrarla.






domingo, 21 de enero de 2018

Juan Pablo II y el Perú

JUAN PABLO II Y EL PERÚ



Hoy que estamos viviendo la visita del Papa Francisco, creo que es bueno recordar a otro Pontífice, uno que nos visitó dos veces en la década de los 80s, el hoy Santo, Juan Pablo II. Han pasado 33 años desde su primera visita en 1985 y 30 desde la segunda (1988), por lo tanto, la última visita que un Papa hizo al Perú.

Llegada del Papa Juan Pablo II al Perú
1985: PRIMERA VISITA
Fernando Belaunde se encontraba en los últimos meses de su segundo gobierno que había empezado en 1980. Se esperaba que sea un buen gobierno, pero acusaciones de corrupción, la crisis económica, el fenómeno de El Niño de 1983 y sobre todo, la aparición del Senderismo, sumieron a su gobierno en una crisis tremenda. El anuncio de la visita del Papa Juan Pablo II en febrero de 1985, sería una oportunidad de consuelo para el sufrido pueblo peruano.

Al bajar de su vuelo de Alitalia es recibido por el Cardenal Juan Landázuri. En la imagen del centro, con el Obispo del Callao, el polémico Luis Durand; observandolos y esperando su turno está el futuro Arzobispo de Lima y Cardenal Augusto Vargas Alzamora, sucesor de Landázuri.
Acompañado del Presidente Fernando Belaunde y del Cardenal Landázuri

A las 7:00 pm del viernes 1 de febrero de 1985, el avión de Alitalia procedente de Roma, arriba al aeropuerto Jorge Chávez. El Papa besó tierra peruana –como era su costumbre cuando llegaba por primera vez a un lugar- siendo recibido por el Cardenal Juan Landázuri Ricketts, el nuncio apostólico Mario Tagliagerri, el Presidente Fernando Belaunde y medio millar de niños chalacos.  Tres millones de fieles acompañaron su recorrido de 15 km hasta la Catedral de Lima, donde ofreció una misa en honor de la Virgen de la Evangelización, coronó a Santa Rosa de Lima y veneró las reliquias de los santos peruanos, llevadas ex profesamente a la Catedral y se le obsequia un Cáliz de plata. Al día siguiente, muy temprano, recibió en el arzobispado a unos 200 polacos residentes en nuestro país, para luego presidir el Encuentro con la Juventud, ante aproximadamente un millón de jóvenes y niños reunidos en el Hipódromo de Monterrico (Jockey Club). Se dice que el Campo de Marte fue la primera opción, pero se decidió cambiar de sede porque se tendrían que talar todos los árboles del parque para que entre tremenda cantidad de gente.

La misa que celebró en la explanada del Hipódromo de Monterrico congregó a la mayor multitud jamás vista hasta entonces en nuestro país, aproximadamente un millón de personas (Solo superada por la reciente misa del Papa Francisco en la base de Las Palmas, donde se calcula una asistencia aproximada de 1 700 000 personas). Los bomberos tuvieron que rociar agua constantemente dado el intenso calor que se sentía.

La gira continuó en Arequipa, donde 300 mil personas presenciaron la coronación de la Virgen de Chapi y la beatificación de Sor Ana de los Ángeles Monteagudo. Al día siguiente (domingo 3 de enero), arribó al Cusco y es recibido por el alcalde de la Ciudad Imperial, Daniel Estrada, quien lo nombra Ciudadano de Honor ante 450 mil personas congregadas en la Fortaleza de Sacsayhuaman, donde realiza multitudinaria misa. Como dato curioso, la silla que ocupó en todo momento, perteneció a Simón Bolívar.



Multitudinaria misa en Sacsayhuaman y coronación de la Virgen del Carmen

A Ayacucho llega al medio día del mismo 3 de enero. Su mensaje fue traducido al quechua por monseñor Federico Richter Prada. Es recibido por 200 mil personas y, dado que en esos días, Ayacucho la presencia del terrorismo era muy fuerte, fue resguardado por 2 mil policías, puesto que se temía un atentado contra su vida. Será por eso que la misa tuvo que realizarse en el mismo aeropuerto. Finalizado el servicio religioso, partió hacia Lima, donde llegó alrededor de las 10:00 pm.

El lunes 4, realizó una jornada maratónica y agotadora. A las 8:45 am visita el Callao, se reúne con monseñor Ricardo Durand Flores, con enfermos, ancianos, 65 pacientes del hospital Carrión y reclusos del penal de Lurigancho (¿por qué no de Sarita Colonia?). A las 11:49 am arriba a Piura y es recibido por medio millón de fieles. Un millón de personas lo esperan en el aeropuerto de Trujillo, a pesar de haber llegado pasada la media noche (12:15 am). Cuando retorna a Lima, ésta se encontraba en gran parte a oscuras, debido a diversos atentados terroristas como protesta por su presencia en el país.


Juan Pablo II quiso visitar Villa el Salvador, distrito de reciente creación que había destacado por el progreso autogestionario que estaba experimentando. En la foto, saludando al primer alcalde del distrito Michell Azcueta y la misa celebrada en el arenal del distrito

Martes 5 de enero de 1995, último día de la visita pontificia del Papa Juan Pablo II. Se inició a las 8:50 am en Villa El Salvador, pujante pueblo que poco antes había alcanzado su autonomía como distrito y modelo de autogestión y progreso. A la misa que realiza el Sumo Pontífice acuden más de un millón de personas. Al medio día llega a Iquitos, en el corazón de nuestra amazonia. Representantes de los poblados originarios le regalan atuendos típicos, entre ellos un tocado de plumas, que gustoso usa el resto de su estadía, pronunciando su frase más recordada de su visita…”El Papa se siente Charapa”, a lo que la multitud respondió en coro: “Que viva el Papa, que también es Charapa”. A la 1:00 pm se despide emotivamente del Perú y parte a Trinidad y Tobago.





1988: SEGUNDA VISITA
Alan García había llegado al poder en 1985. Por primera vez un aprista ocupaba Palacio de Gobierno. Las expectativas eran altas, dada su juventud, pero su inexperiencia política, su personalismo e inestabilidad emocional llevaron al país hasta lo más profundo. El terrorismo había incrementado con la aparición del MRTA y se había extendido incontrolablemente por gran parte del país. Los escándalos políticos, los casos de corrupción, las huelgas eran pan de cada día. La pobreza se había incrementado debido a un mal manejo de la economía, la migración de provincianos a la capital también. Los pueblos jóvenes, los desplazados por el terrorismo y la violencia social se incrementaban cada día. El anuncio de una segunda visita del Sumo Pontífice al Perú constituyó una buena noticia en medio de tanta desgracia.

En su segunda visita  se reunió con el Presidente Alan García, quien aparece besando su anillo, en compañía del Cardenal Landázuri y junto a su esposa, la Primera Dama Pilar Nores, llevando en brazos al más pequeño de sus hijos Alan Raúl Simón

Fue una visita corta de apenas 40 horas, con motivo de la clausura del Congreso Eucarístico Mariano de los países Bolivarianos que se realizaba en Lima. Arribó al Grupo Aéreo N° 8 del Callao el 14 de mayo de 1988 a las 6:00 pm, siendo recibido por el presidente Alan García. Al día siguiente tuvo que cumplir con una nutrida agenda: Un mensaje a los presos del país, visita a Alan García en Palacio de Gobierno, donde –según contaba un compañero de colegio- le habría reprendido por el mal gobierno que estaba realizando y por el caos al que estaba conduciendo a nuestro país y participa en el Congreso Eucarístico Mariano.  Por la tarde se reúne con las religiosas y finaliza su visita con un breve mensaje a los jóvenes desde el local de la Nunciatura Apostólica de la av. Salaverry.

Desde la Nunciatura Apostólica, Juan Pablo II saluda a los fieles que acudieron a saludarlo

A las 9:00 am del día 16 parte desde el Grupo Aéreo N° 8 rumbo a Paraguay. Nunca más volvió al Perú. 

La importancia de su visita radica en que fue la primera vez que un Pontífice de la Iglesia llegaba el Perú. Su visita fue largamente esperada por millones de fieles, que vieron de cerca o por televisión (precisamente, fue el evento más sintonizado de ese año) al líder de la Iglesia Católica. Un hombre carismático y decidido, que habló con firmeza y energía a todos los que lo escucharon, un mensaje claro, al alcance de todos, sin importar su condición socioeconómica, cultural, lingüística, política y hasta religiosa. Tres décadas después, su visita aún es recordada con cariño.



ANEXO FOTOGRÁFICO


El "Papa Charapa"


La Cruz del Morro Solar fue construida en honor a la visita del Papa
con los restos de las torres de tendido eléctrico dinamitadas por
Sendero Luminoso

Por donde sea que pasara el Papamovil, estaba rodeado por un mar de gente que esperaba ver al Papa de cerca. Acá pasando el Puente Atocongo  y las calles de Lima y provincias.

Un año antes de su visita, el representante del Papa, Cardenal
Joseph Ratzinger (futuro Benedicto XVI) vino al Perú

Diseño original en base a los banderines que se hicieron en 1985 por la visita del Papa

Algunas de las estampillas que el Correo Nacional emitió por la visita de Juan Pablo II. Las dos primeras corresponden a su primera visita. Las tres últimas cotizadas en Intis, corresponden a su visita de 1988

Conmemorando el vigésimo aniversario de la primera visita del Papa Juan Pablo II,
el Correo Nacional emitió la colección filatélica que recordaba los
momentos más importantes en cada ciudad que visitó


Algunas publicaciones sobre Juan Pablo II.  Las dos primeras son del tiempo de su primera visita, la tercera se publicó días después de su fallecimiento. Las otras son publicaciones extranjeras vendidas en el Perú