lunes, 25 de mayo de 2020

Los Judíos en la Conquista de América


LOS JUDÍOS EN LA COLONIZACIÓN DE AMÉRICA[1]

La historia de los judíos en la colonización de América es variopinta y compleja. Involucra por cierto a las tres categorías de Cripto-judíos[2], Conversos[3] y Cristianos nuevos[4], en las cuales se puede ordenar a dicha población según su grado de observancia de las normas mosaicas. Incluye a gentes de diversa procedencia en Europa y que cumplían con diversos roles en la sociedad colonial, negociantes, mercachifles, artesanos, funcionarios, intelectuales, etc.

La actitud represiva que se instauró contra la población semita en España y Portugal desde el gobierno de los Reyes Católicos fue trasladada a los dominios del Nuevo Mundo, donde a partir de 1570 se establecieron tribunales del Santo Oficio de la Inquisición. Diversas facetas de la tarea punitiva, administrativa y financiera de esta institución han captado el interés de numerosos estudiosos. En el caso del virreinato del Perú, específicamente debe notarse el hecho de que la mayor parte (77.1%) de los reos condenados a muerte por la Inquisición eran de origen hebraico y fueron echados a la hoguera justamente por el delito de practicar más o menos abiertamente La Ley de Moisés. Un gran número de ellos fueron involucrados en la llamada Gran complicidad[5] de los años 1630, que unió a poderosos comerciantes judeo-portugueses afincados en Lima. Al respecto, la historiadora Irene Silverblatt, de Duke University, refiriéndose al tema sostiene la posibilidad de una conspiración que estos hombres de negocios tramaban junto a piratas holandeses, que habría sido descubierta, razón más que suficiente para ser perseguidos por las autoridades coloniales.

Tradicionalmente, la historia del judaísmo ha ignorado a los pobladores semitas que vinieron a América forzadamente como cristianos, por más que la identidad judía de estos conversos nunca quedó olvidada, ni por los mismos sujetos de conversión ni por sus prójimos. Sin embargo, hoy parece aceptado el hecho de que durante el siglo XVI se produjo un cambio en el concepto de judaísmo, el cual pasó de identificar a una religión a marcar un carácter étnico indeleble[6]. Así es como los conversos y cristianos nuevos de los dominios ibéricos de América continuaron siendo judíos, no obstante su adscripción religiosa al catolicismo.

Por último, Nathan Wachtel, conocido historiador, antropólogo y catedrático del College de France, habla de una compleja interrelación de prácticas judías y cristianas dentro de las familias de origen hebraico, una combinación sincrética de elementos religiosos, que permite hablar de una especie de sociedad dual por parte de los implicados. De este modo, y a pesar de su inicial sentido peyorativo, el término Marrano expresa –mejor que ningún otro- una realidad sumamente compleja y rica de aquella época, una gesta en el largo camino de sobrevivencia y reafirmación de la identidad judía.





[1] Adaptado del artículo homónimo de Teodoro Hampe Martínez publicado en el diario El Comercio, sección A-3 del 21/07/97. En el presente artículo, el autor hace referencia a congreso internacional titulado Los judíos y la expansión europea a occidente realizado entre el 15 y el 18 de junio de 1997 en el campus de Brown University en Providence (Rhode Island), donde se trató sobre la intervención de personas de origen hebraico en la colonización de las Indias, desde los viajes de Colón hasta las guerras de independencia. La intención de los organizadores –refiere Hampe- era “romper con las barreras convencionales entre historia europea y americana, entre historia judía y general, entre historia sociocultural y económica, así como  entre las experiencias coloniales de España, Portugal, Holanda, Inglaterra y Francia  en tierras del nuevo Mundo. Se trata de revisar la participación histórica de los judíos en el proceso de expansión de Occidente, bajo una óptica comparativa de los diversos imperios ultramarinos que existieron a partir del siglo XV. De una manera u otra, todas las naciones europeas contribuyeron al fenómeno del exilio y marginalidad que ha sufrido la colectividad israelita  por más de dos mil años. Pero en algunas ocasiones más que en otras, los hombres y mujeres que participaron en esta confesión fueron tolerados; así ocurrió por ejemplo en el nordeste de Brasil, durante la ocupación de Pernambuco por los holandeses, de 1630 a 1664.” El historiador peruano presidió la segunda sesión, dedicada a los judíos y la Inquisición, en la que además intervinieron Anita Novinsky, de la Universidad de Sao Paulo, Solange Alberro, del Colegio de México e Irene Silverblatt, de Duke University. Como ponentes en otras sesiones estuvieron  Nathan Wachtel, del College de France y muchos más.
[2] Cripto-Judíos
[3] Judíos conversos, Judeoconversos o simplemente Conversos
[4] Cristianos nuevos
[5] La Gran Complicidad
[6] Judío categoría religiosa o étnica?






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