miércoles, 27 de febrero de 2013

La Conspiración Nazi en Latinoamérica

LA CONSPIRACIÓN NAZI EN LATINOAMÉRICA






Al ser América un continente de inmigrantes, muchos alemanes, italianos y japonenses se habían establecido en diversos países con la esperanza de lograr un mejor futuro lejos de la pobreza en la que vivían en sus respectivos países. Aprovechando esta antigua presencia, que en muchos países se remontaba a la primera mitad del siglo XIX y en otros a las primeras décadas del siglo XX, es que la Alemania de Hitler va a idear un plan que lo llevaría a tomar el control de este inmenso continente lleno de riquezas y regímenes políticos con ideas similares a la ideología nazi.

Tras la Segunda Guerra Mundial, siempre se ha hablado sobre la presencia del nazismo en Latinoamérica, luego de que cientos de jerarca nazis escaparan hacia el nuevo continente. Pero lo que nunca se supo, y nunca se investigó a fondo, es el plan que tenía el Tercer Reich para infiltrarse en el continente Americano desde mucho antes del comienzo de la guerra. The History Channel transmitió el 2011 un informe donde mostraba datos nunca antes revelados de la infiltración nazi en la educación, la economía, la política y en la sociedad de algunos países de América (Estados Unidos, México, Brasil, Chile y Argentina) “La Conspiración Nazi “ mostraba material de archivo nunca antes visto de la infiltración nazi en el continente americano, con fotografías inéditas, archivo fílmico y documentos que prueban fehacientemente esta reveladora historia de la cual se sabía o al menos se sospechaba y de la que no habían pruebas.

FASES DE DOMINACIÓN NAZI EN LATINOAMÉRICA
The History Channel dio a conocer que la infiltración de la Alemania Nazi con la finalidad de dominar a nuestro continente, pasaba por cuatro fases: 1) La educacion de la juventud, 2) El dominio económico, 3) La propaganda a través de la prensa dirigida por Goebbels y 4) El espionaje.
Fase 1: La educación de la juventud
Consistía en la infiltración nazi en colegios para captar la mente de la juventud latinoamericana al estilo de las juventudes hitlerianas.  La filial sudamericana del Partido Nazi o NSDAP promovía en Chile y Argentina escuelas, clubes, sociedades de beneficencia y otras instituciones culturales donde se promovían los ideales nazis. La concientización se inició en los colegios de las colonias germánicas que recibían subsidios alemanes. Profesores alemanes nazis enseñan a esta juventud la doctrina nazi e historia, geografía  y literatura alemana….en idioma alemán! Es que antes, los estados no tenían mucha injerencia en los planes educativos de las escuelas promovidas por otros estados. Impartían una educación militarizada, donde además de aprender las diversas materias escolares, los estudiantes  eran adiestrados en el uso de armas y en estrategias y tácticas de combate.
Fase 2: La penetración económica
Tenía como objetivo el comprar voluntades y establecer zona de control y lavado de dinero. Capitalistas nazis se alían con las elites económicas locales. Incrementa el comercio y corrompen al poder. Invierten en los países, dando pie a alianzas económicas que terminan en alianzas políticas. Al ser en esos años Alemania un país altamente desarrollado, se convierte en el prototipo de nación desarrollada a la que hay que imitar, es así como se copia su estilo de vida, su modelo económico y militar. Surgen muchos partidos de inspiración nazi, que desde antes de la guerra era visto como una opción política legalmente válida, al igual que el Fascismo italiano.
Capitalistas alemanes fundan bancos en toda Latinoamérica, siendo los más importantes El Banco Germánico y el Banco Trasatlántico, ambos en Brasil, país gobernado por Getulio Vargas, quien tenía un hijo que estudiaba en Alemania y cuya esposa era miembro del partido Nazi. Otro ejemplo es el aeropuerto de Ezeiza, en Buenos Aires, construido por una empresa alemana. Clientes de origen judío son rechazados y los trabajadores despedidos.
Fase 3: El dominio de la prensa
Los nazis tenían bien claro la importancia de tener el control de los medios de comunicación. Ya lo habían logrado en Alemania y querían hacerlo también en Latinoamérica.  La libertad de prensa no estaba en sus planes políticos. Dependiendo de su orientación política, los medios de prensa fueron clasificados en Opositores, a los que hay que atacar frontalmente; Independientes, que pueden ser corrompidos para lograr su adhesión; Infiltrables, eran los medios simpatizantes que pueden apoyar a sus  intereses libremente y, Pronazis, abiertamente simpatizantes del nazismo, algunos de ellos incluso estaban dirigidos por alemanes miembros del partido Nazi y difundían la ideología del partido. Su misión es crear conciencia entre los lectores y mostrar la cara amable del régimen hitleriano. Los más influyentes se encontraban en Argentina y eran Crisol, Bandera Argentina, Marinada, Pampero, Semanario Argentino, La Nueva Alemania y Deutche La Plata Zeitung, más conocido como El diario de Hitler.  
Fase 4: El espionaje
El espionaje era bastante activo en Latinoamérica, especialmente en los países más germanófilos, Brasil y Argentina, donde la infiltración nazi era más fuerte dada la existencia de numerosos colonos provenientes de Alemania. Las embajadas alemanas, al igual que los partidos políticos pronazis de toda Latinoamérica eran centros de espionaje. Espías salidos de Latinoamérica o venidos desde Alemania recorrían el mundo. Cualquier información era bienvenida por las embajadas. Todo podía servir. Los bancos, escuelas, negocios, etc también formaban parte de la red de espionaje. De esta manera, de darse una posible invasión a América, Alemania ya estaría preparada, pues sus espías tendrían toda la información necesaria sobre sus enemigos y sus aliados.

REACCIÓN DE EE.UU.
A medida que Hitler iba mostrando su lado oscuro con la invasión de Austria y Checoslovaquia, EE.UU. empieza a ver con recelo la gran influencia que tenía Alemania en América Latina, superando incluso a Inglaterra en países como Brasil, Argentina y Chile, es así que decide recuperar la influencia que había perdido, estrechando lazos económicos y políticos con los gobiernos latinoamericanos.  Durante la guerra, cuando las intenciones de Hitler eran más que evidentes, el Presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt convoca a una reunión de emergencia de la OEA para exigir a los países latinoamericanos que manifiesten su apoyo a los aliados o al Eje. Al ver que Argentina, Chile y Brasil  parecen estar de lado del Eje –tal como se lo temía- decide presionar a sus gobiernos para que cambien de posición. El caso más conocido es el de Brasil. Los servicios secretos de EE.UU. difunden una contra campaña de desinformación, difundiendo la idea de que Alemania quería adueñarse de toda América y que ya tenía el control de Argentina, Brasil y Chile. Luego, durante la guerra, varios barcos brasileños son hundidos por submarinos alemanes, violando un acuerdo tácito de no agresión entre ambos países. Esto fue aprovechado por EE.UU. para presionar a Brasil para que ingrese directamente a la guerra del lado de los aliados. Y así ocurre. Brasil persigue a los espías nazis y los entrega a EE.UU. Igual hace con todo ciudadano proveniente de los países del Eje. Aunque esta es la versión oficial, hay quienes creen que todo fue planeado por EE.UU. para conseguir alejar a Brasil de Alemania, que los barcos brasileños fueron realmente hundidos por EE.UU. y le echaron la culpa a Alemania. Esta versión se ve reforzada por el hecho de que después de la derrota de Alemania, durante los juicios a los criminales de guerra, ningún oficial nazi admitió haber ordenado un ataque a barcos brasileños. EE.UU.  compra la adhesión brasileña apoyando económicamente a través de la construcción de industrias, venta de hidrocarburos, instalación de fabricas de tecnología bélica y otorgando préstamos.

Pero el apoyo a la Alemania Nazi no era exclusivo de Latinoamérica, personalidades como el Duque de Windsor Jorge VIII, Henry Ford, el magnate fabricante de automóviles y el patriarca de los Kennedy, eran pro nazis. Se cree que Jorge VIII estaba buscando el apoyo alemán para recuperar sus corona (a la cual se vio obligado a renunciar para casarse con la divorciada estadounidense Cloris Simpson). Ford y Kennedy nunca paralizaron sus relaciones comerciales con Alemania. Ford incluso, brinda sus autos y otros vehículos para el desplazamiento de los nazis por Latinoamérica. Incluso fue el difusor y editor de Los Protocolos de los Sabios de Sion en ingles por EE.UU. Kennedy hace negocios y promueve el antisemitismo, igual que Ford. ¿Habrían sido espías nazis?

Antes de la guerra, aprovechando que las Olimpiadas de 1936 se realizaban en Berlín, Hitler   le encarga a la cineasta Leni Riefensthal (que había colaborado con el partido desde 1932 con la filmación de El triunfo de la Voluntad) que filme un documental sobre los juegos olímpicos al cual bautiza como Olympia.   EE.UU. contraataca usando a figuras del cine y la música para difundir el antinazismo: Walt Disney viajó a Brasil para hacer campaña, Chaplin filma El Gran Dictador,  y cineastas como Fritz Lang y Alfred Hitchkok contribuyen con su genio fhaciendo propaganda política en sus filmes Incluso, personajes animados muy populares como el Capitán América, Supermán o Popeye, fueron creados para motivar a las tropas, difundir el antinazismo y pelear con los alemanes y los japoneses.








3 comentarios:

  1. No me hubiese podido imaginar que los nazis estuvieran infiltrados en tantos lugares e instituciones aquí en latinoamérica. Interesante.
    Muy buen informe.

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  2. Este es tan solo un borrador. Falta editarlo.

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  3. Increíble, nos iban a desaparecer.
    Termínelo.

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