domingo, 17 de abril de 2016

Nobles del Siglo XXI



LOS ÚLTIMOS NOBLES DE LIMA*





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(*) Artículo publicado en DOMINGO N° 976, suplemento dominical del diario La República, 12/01/2001

sábado, 9 de abril de 2016

domingo, 3 de abril de 2016

MARÍA ROSTWOROWSKI


UN SIGLO ESTUDIANDO AL PERÚ



La noche del 6 de marzo del 2016 me enteré de una triste noticia; María Rostworowski había fallecido como a las 3:30 de la tarde, apenas siete meses después de haber cumplido 100 años de edad. Una gran pérdida para la historiografía nacional. 


A raíz de su centenario, tenía pensado hacer un artículo sobre ella, amparado en la información que tenía, pero su repentino fallecimiento, el trabajo e intereses coyunturales hicieron que me desvíe de mi proyecto. Hoy, que me decidí, no pararé hasta terminarlo.

Nacida en Barranco, de padre polaco y madre puneña, María Rostworowski Tovar, tuvo una formación casi autodidacta. Su única educación formal se limita a sus estudios en el internado británico Rodean School de Inglaterra y el Colegio del Sagrado Corazón, en Bruselas, Bélgica. La mayor parte de sus estudios los hizo con profesores privados e institutrices en Polonia, Francia y Alemania. Se casó muy joven con el Conde polaco Zygmunt Broel Plater, con el que tuvo su única hija, Krystyna. Divorciada, contrajo segundas nupcias con el empresario Alejandro Diez Canseco, quien le animó en su carrera de historiadora, hasta su temprana muerte en 1961.

En Perú, no pisó aulas universitarias de manera formal. Todo lo que aprendió se lo debió a Raúl Porras Barrenechea, su  mentor, quien le enseñó técnicas de investigación y a trabajar con fuentes históricas, además de permitirle el acceso a la biblioteca de la Casona y su ingreso a San Marcos -con más de 30 años-  como alumna libre. Ahí aprendió de los mejores de su tiempo: Julio C. Tello, Carlos Daniel Valcárcel. Todos ellos influenciaron en su interés por el mundo andino, pero fue Porras, quien la orientó a sus primeras investigaciones sobre nuestro pasado prehispánico. De John Rowe y John Murra aprende antropología y la incorpora en sus investigaciones, surgiendo así la Etnohistoria en el Perú, rompiendo barreras machistas por las que no se veía con buenos ojos que las mujeres sean profesionales y más, que sean historiadoras.

Raúl Porras Barrenechea, Julio C. Tello, Carlos Daniel Valcárcel, John Rowe y John Murra, sus maestros.

ETNOHISTORIADORA
Alguna vez dijo que su interés por el estudio del Perú andino se debió a su búsqueda de una identidad personal, dado el origen de sus padres (Jan Jacek Rostworowski, un noble polaco  y su madre, Rita Tovar, una aristócrata puneña) y a los constantes viajes que experimentó en su infancia y adolescencia, que habrían generado en ella una fuerte sensación de desarraigo. “Yo quería ser de un país, sentirme reconocida por mis compatriotas”.

Libros publicados en 1953, 1960, 1961 y 1963 respectivamente.

             
Sus investigaciones, basadas en documentación colonial española y en evidencias arqueológicas y etnográficas, ha estudiado la organización política, económica y social de los pobladores andinos y sus relaciones con el Estado incaico. Al respecto, Teodoro Hampe dijo en un artículo de 1995: “Entre sus tesis más importantes, sostiene que la división dual, el co-reinado y la herencia generacional en el mando, son elementos que se dieron prácticamente en todos los curacazgos y unidades étnicas del área andina, tanto en la costa como en la sierra”…”Los cronistas y funcionarios peninsulares deformaron muchos conceptos de la cosmovisión autóctona y tergiversaron frecuentemente los relatos sobre la historia incaica, de acuerdo a su propia conveniencia”, puntualiza. Yo agregaría a los clérigos, quienes en su afán de inculcar el Cristianismo a los indígenas, trataron de adaptar sus creencias a la nueva religión, así, el Hanan Pacha, pasó a ser el Cielo, habitado por el Inti (Jesús), la Q’illa (la Virgen María) y las Qoyllur (los ángeles). El Kay Pacha lo identificaron con la tierra, el mundo de los vivos y, el Uku Pacha, pasó a ser el Infierno, donde habitaban Supay (Satanás), el Amaru y los seres de la oscuridad, fueron identificados con los demonios y las almas condenadas. Así, impusieron el Cristianismo, produciéndose un mestizaje, un sincretismo religioso que perdura hasta hoy.

Publicaciones de 1977, 1978, 1981 y 1983


Siguiendo con sus aportes, Hampe menciona que Rostworowski logró determinar que, desde el punto de vista militar, “las más grandes conquistas del Tawantinsuyo, se habrían logrado bajo el sistema andino de la reciprocidad. De este modo, los incas, antes que belicosos guerreros, aparecen como hábiles negociadores, que supieron granjearse la voluntad de los más diversos curacazgos mediante la oferta de los más preciados bienes y ventajas políticas”. Recuerdo que mi maestro de la universidad, Medardo Purizaga, decía que los incas recurrían al soborno, la amenaza y la alianza matrimonial como estrategias de conquista. Cuando ninguna funcionaba, recién recurrían a la guerra. Por tanto, la guerra, venía a ser el último recurso para anexionarse un territorio.

Publicaciones de 1986, 1987, 1988 y 1989.

                 
Enemiga de usar la terminología de la historiografía europea, prefería no llamar Imperio, al Tawantinsuyo, pues sostenía que no guardaba las mismas características políticas, económicas y sociales de los imperios de la Edad Antigua como Egipto, Persia o Roma y menos en sus métodos de conquista territorial. Decía que no se podía fijar criterios de igualdad entre ambos contextos, porque sus creencias y desarrollo histórico eran totalmente diferentes. Así es como reclamaba por el uso de categorías occidentales como esclavo, siervo, ciudad, tributo, imperio, emperador, etc., prefiriendo el uso de voces andinas como llacta, yanacuna o hatun runa.

  Publicaciones de 1989, 1992, 1993 y 1995. 

 
CARRERA PROFESIONAL
Tal fue su calidad profesional y su reconocimiento como investigadora, especialista en el mundo andino, que llegó a dar conferencias en varias universidades peruanas y extranjeras, a ser entrevistada varias veces para diversos medios informativos y a ser reconocida como Doctor honoris causa por varios centros de estudios superiores y a ser condecorada con las Palmas Magisteriales en grado de Amauta en 1990. Además fue agregada cultural en la embajada del Perú en Madrid entre 1964 y 1968 y directora del Museo Nacional de Historia entre 1975 y 1980. Y por último, fue miembro de número de la Academia Nacional de Historia, llegando a ocupar cargo directivo, fue directora del Instituto Nacional de Estohistoria y, sobre todo, miembro fundadora del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), en el cual publicó casi toda su obra de investigación.

Publicaciones de 1995, 1997, 1998 y 1999.

            
PRODUCCIÓN HISTORIOGRÁFICA
Además de una gran cantidad de artículos en revistas especializadas y diarios del Perú y el mundo, María Rostworowski escribió una treintena de libros desde 1953 hasta su fallecimiento; la mayoría de ellos publicados por el IEP, entre los que destacan: “Pachacútec Inca Yupanqui”, “Señoríos Indígenas de Lima y Canta”, “Costa Peruana Prehispánica”, “Recursos Renovables y Pesca”, “Estructuras Andinas del Poder”, “Doña Francisca Pizarro, una ilustre mestiza”, “Pachacámac y el Señor de los Milagros”, “Los Incas”, “Estudios de Historia Andina” y, sobre todo, “Historia del Tahuantinsuyu”, verdadero best-seller de la historiografía peruana, debido a lo novedoso de su teoría y su lenguaje sencillo. 

María Rostworowski ha colaborado con distintas publicaciones, aquí algunas de ellas.


En los últimos años, se dedicó a llevar sus estudios a los más pequeños, publicando cuentos ilustrados como “Kon, el dios volador y el pequeño Naycashca”, “El origen de los hombres y otros cuentos del antiguo Perú” “Cuentos de los Andes” e “Historia de los Incas” un libro en forma de historieta, donde con rigurosidad histórica trata los diversos aspectos del incario, combinado con llamativas ilustraciones y diálogos que amenizan su lectura.

María Rostworowski también incursionó en el género infantil, con  libros ilustrados sobre mitología y cuentos andinos, especialmente preparados para los más pequeños.


Con el afán de contribuir a la difusión de la historia andina entre los lectores no especializados, publicó "Historia de los Incas", un libro didáctico, donde, al estilo cómic, desarrolla con rigurosidad histórica el periodo inca. Ideal para estudiantes de secundaria. Además es coautora de una guía del complejo arqueológico de Pachacamac, el oráculo más importante de la costa prehispánica peruana.


Muchas de sus obras han sido publicadas en otros países y traducidas a otros idiomas.

Sus libros más populares en España han sido Historia del Tahuantinsuyo y la investigación biográfica de Francisca Pizarro, en ediciones con títulos adaptados al contexto español.


Un libro no publicado en el Perú y ediciones en inglés, francés y japonés de sus libros más populares, con los nombres ligeramente cambiados.


En los últimos años, a manera de homenaje, el IEP volvió a publicar bajo el título de “Obras completas”, sus principales títulos, agrupándolos según la temática, en X volúmenes, quedando tres de ellos en prensa, que constituirán su obra póstuma. 


Volumen I (2001), Volumen II (2002) y Volumen III (2004)
                        

Volumen IV (2005), Volumen V (2005) y Volumen VI (2006)


Volumen VII (2007), Volumen VIII (2014) y Volumen IX (2015) 
                                           
                 
Volumen X (2015), Volumen XI (2016), Volumen XII (2017) y Volumen XIII (2017)


Aprovechando su centenario, la Cámara Peruana del Libro, realizó una exposición de su vida y obra, que se presentó en la 21° Feria Internacional del Libro del 2015, donde se hizo una exposición fotográfica sobre su trayectoria.

Stand dedicado a María Rostworowski en la Feria del Libro.






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FUENTES:
"Los 80 años de María Rostworowski" - Teodoro Hampe, El Comercio, 1995.
"María Rostworowski: 100 años haciendo historia en el Perú" - IEP, FIL, 2015.
http://elcomercio.pe/luces/libros/fallecio-maria-rostworowski-destacada-historiadora-peruana-noticia-1884348
http://peru21.pe/actualidad/maria-rostworowski-fallecio-historiadora-peruana-cien-anos-edad-2240711
http://diariocorreo.pe/ciudad/fallece-la-historiadora-maria-rostworowski-a-los-100-anos-658375/
http://rpp.pe/peru/historia/fallecio-la-historiadora-e-investigadora-maria-rostworowski-noticia-943669
http://larepublica.pe/impresa/en-portada/17846-100-anos-de-una-vida-dedicada-investigar-la-historia-del-peru





domingo, 16 de noviembre de 2014

Gil de Castro

EL RETRATISTA 
SIN ROSTRO


Con total seguridad me atrevo a afirmar que más de una persona ha visto sus cuadros en textos escolares, artículos periodísticos, video documentales, álbumes históricos como los que antes publicaba Editorial Navarrete (Nuestro Perú y el Mundo, Nuestro Perú y América, por ejemplo), cuando el tema tratado es la Independencia. Gracias a él pudimos conocer los rostros de los libertadores, los próceres y los precursores de nuestra independencia. Pero quién es este pintor sin rostro?, pues es José Gil de Castro, el más importante de los artistas peruanos de finales del virreinato e inicios de la república y aunque sus pinturas son bastante conocidas, su nombre tal vez no nos sonará mucho y a otros tal vez no les suene nada. En parte se debe a que no existe ningún autoretrato o retrato del pintor. algo raro para un retratista.


RESEÑA BIOGRÁFICA 

Se sabe muy poco sobre este pintor de gran prestigio en su tiempo y de vital importancia para la historia. Hijo de Mariano Carbajal Castro, un pardo libre y de María Leocadia Morales, una esclava que poco antes de su nacimiento (1-09-1785, el día de San Gil) alcanzaría su libertad, por tanto, el mulato José Gil de Castro, nació libre, dada la condición de sus padres; aunque su hermano mayor habría permanecido esclavo hasta su adolescencia. 

Ambrosio O'Higgins, virrey del Perú
De su infancia nada se sabe, pero se cree que habría desarrollado su innata habilidad artística mientras vivia en Trujillo con sus padres. Ahí habría integrado el Ejército alcanzando el rango de Capitán de Milicias, puesto que años antes habría ocupado su padre. Su habilidad para la pintura la habría desarrollado estudiando en algún taller limeño como aprendiz de algún pintor importante. Precisamente, fue ese talento el que le no solo le brindaría la subsistencia, sino que le abriría las puertas al ascenso social.

Se sabe que hacia 1807 pinta algunos retratos importantes en Lima, pero después se le pierde el rastro, por lo que se cree que haya emigrado al norte, de donde eran sus padres, habiéndose establecido al parecer en Trujillo. Incluso se especula que habría viajado en busca de nuevas oportunidades a Chile, que se encontraba en lucha por su independencia. 

Fernando VII, Rey de España
En Chile habría vivido desde 1813, tiempo en que los realistas retomaron el poder de la capitanía y dada la falta de retratistas talentosos, rápidamente se habría convertido en el favorito de la nobleza española y criolla de Chile. Sus retratos del Rey Fernando VII y de diversos miembros de la aristocracia chilena evidenciarían la importancia que debió alcanzar.

Con la llegada de la independencia de Chile en 1817, nuevas puertas se le abrirían, pues se convierte en el retratista oficial San Martín y O'Higgins y el favorito de los oficiales del ejército libertador y los miembros de la alta sociedad chilena. en reconocimiento a sus "méritos y servicios" fue condecorado con el título honorífico de Capitán de fusileros del Batallón Infantes de la Patria, una compañía de milicias integrada por artesanos pardos. Se casó con la criolla chilena María Concepción Martínez.

EL PINTOR DE LOS LIBERTADORES
Con la proclamación de la independencia, regresa al Perú y se establece en Lima, durante el Protectorado de San Martín, cuya amistad le valió para ocupar un lugar privilegiado entre las altas esferas de sociedad patriota de Lima. fue en ese tiempo que pintó el que se considera el primer retrato de Estado del Perú republicano, un retrato de José Bernardo de Tagle, como Supremo Delegado del Perú, cargo que ocupaba temporalmente mientras San Martín se encontraba en Guayaquil entrevistándose con el otro grande de la independencia sudamericana, Símón Bolívar.

 Dos retratos aparentemente iguales del libertador argentino José de San Martín, salvo por pequeños detalles.

                                                    
La reconquista de Lima por el virrey La Serna obligó al pintor a establecerse nuevamente en Santiago, regresando en 1825, luego de la victoria del ejército bolivariano en Ayacucho (9-12-1824) y rápidamente se convirtió en el retratista oficial de Bolívar quien gobernaba el Perú como Dictador. De este periodo data uno de los retratos más conocidos del Libertador. La década de 1830 vio disminuir su producción, al parecer, por la llegada de nuevos artistas europeos con nuevos estilos pictóricos de moda, que habrían terminado por relegar al maestro Gil de Castro. Posiblemente su origen mulato haya influido en ello, pues la pintura dejó de ser considerada un oficio de plebeyos, para ser acaparado por criollos de clase media y alta, y artistas de clase inferior como él quedaron relegados; una clara muestra del racismo heredado de la colonia, que convirtió el Perú republicano en una sociedad jerarquizada contrario al discurso igualitario que se daba durante el proceso emancipador.

Murió en 1841 en Lima ya retirado de la vida artística. No hay más detalles. Tenía 56 años.


Dos rostros de Bolívar por el maestro Gil de Castro
Bernardo O'Higgins, libertador de Chile


TRASCENDENCIA

Para entender la importancia de José Gil de Castro citaré el artículo del blog Rumbo al Bicentenario de Juan Luis Orrego, publicado en tres partes, del 14 al 16 de marzo del 2009, dedicado al maestro de la pintura peruana. 

José Olaya Balandra
"Este retratista pardo puede ser considerado el principal cronista visual de la época en que vivió, el tránsito del orden colonial y los inicios de los tiempos republicanos. Gil de Castro rompe con el esquema del anónimo de la pintura colonial al firmar y fechar sus cuadros, ser un artista natural y de casta reconocido oficialmente, alcanzando prestigio social y posición económica. Sale del ámbito colonial de lo sagrado y se integra a la representación de la vida oficial y cotidiana de los sectores aristocráticos y de alta burguesía de Santiago y Lima. Su obra maestra, sin embargo, presenta el legado colonial en conciliación con la innovación temática y estilística siguiendo los cánones pictóricos coloniales e incorporar el texto (en semblanzas y cuadros-reseñas) como parte esencial de los retratos. De ahí la descripción más que visual de los personajes que nos recuerda junto al tratamiento de las imágenes, el esquema didáctico de las crónicas ilustradas, las imágenes religiosas y los retratos de los virreyes”

Hipólito Unanue
“Sus pinturas, en cuanto al estilo y al tratamiento, respetan los cánones realistas neoclásicos y se entroncan con el típico planismo-hieratismo coloniales (como en la Escuela Cuzqueña) lo que le da a sus obras cierto aire primitivo (como el de la pintura del francés Henri Rousseau de principios del XIX) de realismo ingenuo, para Francisco Stasny, y una carga de cierto modernismo. Su estilo está provisto de cierto manierismo en el tratamiento de las manos, vestidos, posiciones y rostros. Los escenarios de fondo de los retratos son interiores, en la mayor de las veces espacios cotidianos, como el del retrato de mariano Alejo Álvarez y su hijo (1834) y los elementos del mobiliario y la decoración, los objetos que acompañan a los representados definen su carácter y jerarquía, tal como en los retratos de la aristocracia colonial”.

Retratos de los presidentes José Bernardo de Tagle y Portocarrero y de Luis José de Orbegoso y Moncada


“Sus retratos son representaciones de bustos (como el de José de San Martín, una acuarela sobre marfil pintada en 1820), a medio cuerpo, a tres cuartos (muchas veces por su dificultad para dibujar los pies) y de cuerpo entero (como el caso del retrato del mártir José Olaya Balandra, recreación idealista que hoy forma parte de la colección de la pinacoteca de arte republicano y contemporáneo del Banco Central de Reserva del Perú). Por las deficiencias en su formación en anatomía artística, tuvo dificultad para representar pies, destacando en sus retratos la ausencia de perspectiva (las imágenes se confunden con el fondo, los personajes aparecen como volando) y medidas corporales antinaturales. Las técnicas que manejó fueron el óleo (sobre cobre, como en uno de los retratos de San Martín; madera, como en el retrato de O’Higgins; y tela) y acuarela (sobre marfil). La mayoría de sus pinturas fue hecha sobre lienzo, en diversos formatos”.


EXPOSICIÓN EN EL MALI

Natalia Majluf, directora del Mali y artífice de la exposición, posando junto a uno de los retratos de Simón Bolívar.
Diario chileno on line, donde se anuncia
 el 2013 la exposición del MALI.

El diario El Mercurio de Chile publicó el 21 de abril del 2013 que cuando en el 2008 se cumplieron 167 años de su muerte, Natalia Majluf, Directora del Museo de Arte de Lima (MALI), emprendió un ambicioso proyecto financiado por la Fundación Getty y la colaboración de las embajadas y ministerios de cultura de Perú, Chile y Argentina, cuyos historiadores del arte, conservadores, científicos y restauradores estudiaron la obra y el contexto del pintor limeño entre fines del siglo XVIII e inicios del siglo XIX.  Se anunciaba además, que la exposición aperturaría en setiembre del 2014, pero recién lo hizo en octubre.

Es una pena que por mucho tiempo la obra de este gran pintor haya sido ignorada por artistas e historiadores del arte peruanos y que sea mucho más conocido en  Chile que en su propio país, a pesar que muchos de sus retratos sean harto conocidos, a tal punto que se han convertido en el referente visual de muchos de los protagonistas de nuestra historia en el periodo de transición del virreinato a la república. Por esa razón es que resalto el gran esfuerzo que hiciera el Museo de Arte de Lima (MALI) con la exposición, que entre el 22 de octubre del 2014 y el 22 de febrero del 2015, nos mostró su extensa obra en gran cantidad de cuadros originales pertenecientes a diversas entidades nacionales y privadas del Perú, Argentina y Chile. Esta exposición vino acompañada de un gran libro donde además de la reseña histórica de rigor, se muestran las fotos de todas las pinturas de la exposición, debidamente reseñadas.



Natalia Majluf con el que tal vez sea el cuadro más reconocido de Gil de Castro,
el mártir José Olaya Balandra.


Sus continuos viajes por Sudamérica acompañando a San Martín y su servicio a Bolívar hizo que sus trabajos quedaran dispersos por, al menos, cinco países. Se conocen más de 200 obras de gil de Castro, de las cuales, se sabe, que al menos 80 están en Chile, sin embargo, la mayor parte de sus trabajos se encuentran en Argentina, pero, la gran mayoría en muy mal estado: cuarteados, doblados, decolorados, repintados, rotos o con lienzos deformados. Ante esto, Diego Matte, en ese entonces director del Museo de Historia Nacional de Chile, trata de explicarlo debido a que "En Argentina fue un personaje bastante anónimo. Es curioso, porque Gil de Castro unió a los tres países con el arte"."Es el pintor que, casi por sí solo, dio de forma visual a las guerras de independencia" ´puntualiza Natalia Majluf.

Afiche de la exposición y fotos de diversos momentos de esta.






PUBLICACIONES

Monumental obra sobre Gil de Castro, publicada a raíz de la exposición del MALI.


Poco se ha publicado realmente sobre Gil de Castro, al parecer por lo escaso de sus datos biográficos, sin embargo existen algunos libros, empezando por la que parece ser la publicación más antigua, la del historiador Ricardo Mariátegui Oliva de 1907, la del chileno Luis Álvarez Urqueta de 1924, o la del también chileno, Jaime Eyzaguirre de 1950, por citar las más antiguas. Entre las más recientes está la publicación del 2008, Historia de la Pintura Chilena del siglo XIX, en quince tomos, de los cuales hay uno dedicado a nuestro compatriota. e nuestro país, recién a raíz del proyecto del MALI, se han publicado Más allá de la imagen. Los estudios técnicos en el Proyecto José Gil de Castro y José Gil de Castro pintor de los Libertadores. El primero trata sobre la restauración de las obras del maestro  y la segunda, de la exposición en sí. Ojalá pronto otros historiadores peruanos presten atención a este gran pintor.                                                                                 
Izquierda: Obras publicadas en Chile sobre Gil de Castro en 1934, 1950, 1994 y 2009 respectivamente. El país del sur siempre mostró un interés marcado por nuestro compatriota, que incluso, es considerado uno de los padres de la pintura nacional chilena. Derecha: Obras peruanas de 1907, 2013, 2014 y 2015 respectivamente. Como se puede apreciar, salvo la edición pionera de Ricardo Mariátegui Oliva, todas las demás son ediciones recientes, publicadas a raíz de la exposición  del MALI.  La última resulta curiosa, puesto que es una obra de Natalia Majluf, historiadora del arte y directora del  MALI, publicada en Chile.

RETRATOS


Muchas fueron las personalidades retratadas por Gil de Castro tanto en el periodo colonial como virreyes, nobles, autoridades coloniales, como a inicios de la República: Libertadores, presidentes, burgueses. Retrató a autoridades españolas como al Rey Fernando VII y al virrey Ambrosio O'Higgins, así como a la crema y nata de la sociedad colonial de Santiago de Chile y de Lima. 

Durante la gesta emancipadora, retrató varias veces a José de San Martín y a Bernardo O'Higgins, tanto en Santiago como en Lima, al igual que a Simón Bolívar, durante su estadía en nuestra capital. Precisamente, los retratos más conocidos de los tres libertadores, sus retratos oficiales, a partir de los cuales se han hecho los retratos y reconstrucciones digitales posteriores, fueron pintadas por Gil de Castro. Por tal razón, hay tantos cuadros de ellos, aparentemente iguales, pero con ligeras variaciones en los painados, las poses y los fondos, ya sean retratos de cuerpo entero o no.

Bolívar en su pose clásica, pintado tres veces por Gil de Castro

Me atrevo a afirmar, sin temor a equivocarme, que el de José Olaya es uno de sus retratos más conocidos, y uno de los más valiosos a nivel artístico. Acá el mártir chorrillano aparece como realmente debió haber sido, delgado y de piel cobriza, típica de la raza indígena, a diferencia de esos retratos típicos de las láminas y los textos escolares, donde aparece con piel clara y rasgos europeos, además de musculoso, como fue representado en la escultura que en su honor le levantó en el Callejón de Petateros (hoy Pasaje Olaya), donde fue fusilado por los realistas en 1823, ubicado a un lado de la Plaza de Armas, en el centro de Lima. 


A la izquierda, el retrato de Olaya pintado por Gil de Castro y a la derecha
el retrato más común en las láminas y textos escolares
.

Estatua de Olaya en el centro de Lima.
Pero, no solo pintó a militares y cuanto rico contratara sus servicios. en su primera etapa, se vio influenciado por el arte virreinal, representando distintas imágenes religiosas como la virgen María, Jesucristo, Santos, etc.


Virgen de las Mercedes, Virgen María, Santo Domingo y Santa Isabel de Portugal

Tiene en su haber muchos retratos femeninos, especialmente damas de la alta sociedad chilena, a las cuales retrató con sus mejores galas, y si bien, sus retratos se ven rígidos y algo planos, hay que destacar algunos detalles como el tul de las mangas y los velos, así como los bordados y los fondos.


Isabel Riquelme, madre del libertador O'Higgins, Nicolasa de la Morandé de Andía y Varela, Dolores Díaz Duran,
Francisca de Paula Urriola de Ovalle, Francisca Izquierdo Jaraquemada y Josefa Mayo de Montani.

 Igualmente, pintó a miembros prominentes de la sociedad chilena y peruana.



Canónico Manuel Verdujo, Lorenzo del Valle y García  Luis de la Cruz y Goyeneche y el niño José Raymundo Nepomuceno de Figueroa y Aráoz


José Braulio del Campo Redondo y el abogado Mariano Alejo Álvarez e hijo. al lado, y también acompañado de su hijo, aparece el chileno Ramón Martínez de Luco.

             
DETALLES

















Para mayor información pueden consultar directamente el blog de Juan Luis Orrego, que además continente muy buena información sobre otros temas de historia.

http://blog.pucp.edu.pe/blog/juanluisorrego/2009/03/14/jose-gil-de-castro-1/

19-02-16